Rebeldes sin causa 2.0

la jacquerie

Quien piense que las revueltas populares espontáneas son cosa de la sociedad 2.0 se equivoca. Han habido revueltas populares contra el poder desde la noche de los tiempos y, si algún rasgo han tenido en común, ha sido el de que han fracasado estrepitosamente cuando carecían de un modelo de sistema alternativo a aquel contra el que se rebelaban.
Permítanme unos pocos ejemplos.

La Jacquerie

En 1358 se produjo en Francia una de las más crueles sublevaciones populares que se recuerdan. La nobleza había votado en Compiègne un nuevo impuesto para financiar la defensa del país, forzando al campesinado a pagar unos impuestos crecientes (por ejemplo, la taille) y a reparar sin compensación sus propiedades dañadas por la guerra. La crónica de Jean de Venette (1307-1366) expresa los abusos cometidos por la nobleza y describe las duras condiciones de vida de los campesinos. Esta combinación de problemas resultó en una serie de rebeliones sangrientas en varias regiones del norte de Francia, que comenzaron a finales de mayo de 1358.

Al parecer, los campesinos involucrados en la rebelión no tenían ninguna organización. En cambio, acudían en masa.

Las crónicas de Jean Froissart, favorable a la nobleza, los representa como matones descerebrados aficionados a la destrucción, que destrozaron más de 150 casas y castillos de la nobleza, asesinando a las familias. Los brotes más violentos se dieron en Ruán y Reims, mientras que Senlis y Montdidier fueron saqueadas por la muchedumbre.

Unos 5.000 hombres, sin embargo, se habían reagrupado detrás de un jefe carismático, Guillaume Caillet (o Callet, también nombrado Cale, Carle o Karle en textos anglosajones). Aprovechando la revuelta, Étienne Marcel le hizo llegar refuerzos para que le ayudara a levantar el cerco de París. Después de unas primeras victorias, el 9 de junio unos mil hombres (entre Jacques y parisinos) intentaron tomar la fortaleza de Meaux donde se alojaba el Delfín Carlos, pero fueron masacrados por una carga imprevista de la caballería del conde de Foix y el captal de Buch, Jean de Grailly.3

Carlos II de Navarra, requerido por los nobles franceses, tomó las riendas de la represión y formó un ejército de mercenarios ingleses. Engañó a Guillaume Caillet invitándole a parlamentar en Mello el 10 de julio, pero el cabecilla de los jacques fue apresado, torturado y ejecutado sin que se le aplicaran las reglas de la caballería por ser de baja cuna. Su ejército, que algunos testimonios contemporáneos aseguran que era de 20.000 hombres, fue aplastado por una carga de caballería en la Batalla de Mello, que sería sucedida por una campaña de terror en la región de Beauvais. Toda persona sospechosa de haber participado en la revuelta fue ahorcada sin juicio previo.1

La revuelta de los campesinos de Inglaterra

Al morir Eduardo III le sucedió su nieto de once años, Ricardo II. Como era demasiado joven, los duques de Lancaster, York y de Gloucester gobernaron en su nombre. Enviaron varias expediciones militares fallidas a Francia, lo que incrementó el descontento del campesinado inglés. El gobierno además reclamó nuevos impuestos, lo que les indignó todavía más.

Como reacción al nuevo impuesto, un tal Wat Tyler (hijo de un tejador de Kent) lideró a los rebeldes hacia la toma de Canterbury antes de dirigirse a Blackheat, a las afueras de Londres. Los rebeldes invadieron la ciudad y asesinaron al Arzobispo de Canterbury, Simon Sudbury. El rey Ricardo II se reunió con el ejército rebelde en Mile End y les prometió acceder a sus peticiones y retirar la impopular tasa.Veinte mil personas se congregaron en Smithfield. Ricardo II les reunió allí. Wat Tyler dejó a su ejército y acudió solo a parlamentar con el rey. Tyler, según aseguraron los acompañantes del rey, se comportó de forma beligerante, desmontó su caballo y pidió de beber con rudas maneras. En la disputa siguiente Tyler sacó su daga y William Walworth, el alcalde de Londres su espada, con la que infligió una herida mortal en el cuello. Viéndose rodeado por el séquito real, el ejército rebelde se alborotó, pero el rey Ricardo, aprovechando la oportunidad, les prometió que Tyler había sido ordenado caballero y que satisfaría sus demandas — que iban a ir a St John’s Fields, donde Wat Tyler se reuniría con ellos. Esto hicieron, pero el rey les había mentido. Los nobles recuperaron el control con la ayuda de una milicia de 7 000 hombres. La mayoría de los líderes rebeldes fueron perseguidos, capturados y ejecutados.
Tal y como había ocurrido veinte años antes con la Jacquerie en Francia.

La Revuelta Irmandiña

Con la unión dinástica entre los reinos de León y Castilla en 1230, Galicia se convirtió en una posesión dependiente de la Corona de Castilla. El gran peso rural en la estructura económica y la enorme influencia nobiliaria, tanto laica como eclesiástica, convirtieron a Galicia en una importante parte de la Corona. El gran poder del clero y la nobleza en ella supusieron una gran molestia para la Corona. Esta nobleza (los Osorio en Monforte de Lemos y Sarria, los Andrade en Pontedeume, los Moscoso en Vimianzo, los Sarmiento, los Ulloa, los Sotomayor, etc.) cometía numerosos abusos que iban desde el patrocinio del bandolerismo señorial hasta el incremento desorbitado de la presión fiscal. El campesinado fue la víctima más acusada de los abusos señoriales y, por tanto, protagonizó diversas revueltas contra la nobleza. Las más importantes fueron la Irmandade Fusquenlla, en contra sobre todo de los señores episcopales, y la Grande Guerra Irmandiña.

La Grande Guerra Irmandiña (Gran Guerra Irmandiña) tuvo lugar entre 1467 y 1469. Los preparativos para la formación de una Irmandade Xeral (Hermandad General) empezaron en los años anteriores por parte de Alonso de Lanzós y con el apoyo de varios ayuntamientos (La Coruña, Betanzos, Ferrol, Lugo), que actuaron como motores iniciales del movimiento. En este caso, la revuelta irmandiña fue una auténtica guerra civil por la participación social que tuvo.

Años consecutivos de malas cosechas y pestes provocaron una revuelta popular. Según los testigos del juicio Tavera-Fonseca, los ‘irmandiños contarían con unos 80.000 efectivos. En la organización y dirección de la guerra irmandiña participaron varios grupos sociales: campesinos, gentes de ciudades, baja nobleza, hidalguía e incluso miembros del clero (varios miembros de la estructura eclesiástica apoyaron económicamente a los irmandiños). Los jefes del movimiento pertenecían a la baja nobleza (hidalgos). Pedro de Osorio actuó en el centro de Galicia, sobre todo en la zona compostelana, Alonso Lanzós dirigió la revuelta en la zona norte de Galicia y Diego de Lemos encabezó las acciones irmandiñas en el sur de las provincias de Lugo y norte de Orense. El auge del movimiento irmandiño fue posible por la existencia de lo que el estudioso Carlos Barros llamó «mentalidad justiciera y antiseñorial» de la sociedad gallega bajomedieval, que rechazaba las injusticias cometidas por los señores, considerados popularmente como unos «malhechores».1Los enemigos de los irmandiños fueron fundamentalmente nobles laicos, dueños de castillos y fortalezas y encomenderos de las principales iglesias y monasterios. Los irmandiños destruyeron alrededor de 130 castillos y fortalezas durante los dos años de la guerra irmandiña. Los linajes Lemos, Andrade y Moscoso fueron el blanco preferido de los irmandiños. Los irmandiños, por el contrario, no atacaron a los eclesiásticos. En un primer momento, parte de la nobleza que sufrió la ira de los irmandiños huyó a Portugal o Castilla. En 1469, Pedro Madruga inició desde Portugal el ataque feudal, con el apoyo de otros nobles y de las fuerzas del arzobispo de Santiago de Compostela. Las tropas feudales, que contaban con una mejor maquinaria de guerra (las tropas de Pedro Madruga usaban modernos arcabuces), vencieron a los irmandiños, arrestando y matando a sus líderes. La victoria de las tropas de Pedro Madruga se debió en parte al apoyo de los reyes de Castilla y Portugal, además de la división de las fuerzas irmandiñas.

En fin, podríamos seguir.

Son muchas las revueltas contra el poder establecido que, gozando de amplio apoyo popular y notables éxitos iniciales, se agotan en sí mismas porque en realidad no proponen un sistema alternativo, coherente y consensuado, a aquel contra el que se rebelan. La indignación as ampliamente compartida por los rebelados pero pronto surgen las disensiones internas cuando se empiezan a proponer soluciones concretas.
En esta última ola de indignación que vive Europa se observa que el descontento y la indignación son ampliamente compartidos a todas las escalas de la sociedad; todos, de un modo u otro, están «indignados» con la situación existente pero, tras la revuelta inicial (#nolesvotes #democraciarealya #spanishrevolution) los miembros más relevantes del movimiento perciben, apenas una semana después, que sólo les une la indignación y entonces comienzan a cambiar los hashtags (#consensodeminimos). Por mi parte creo que una reforma a fondo es necesaria, que existe un cuerpo de doctrina suficiente para sustentar un sistema distinto en muchos aspectos, pero que, por ahora, esas doctrinas no han alcanzado a las masas de indignados y que, más allá de la indignación compartida por casi todos, el movimiento pierde fuerza dramáticamente en cuanto tratan de alcanzarse consensos.

El ejercicio intelectual de pergeñar un borrador de Constitución 2.0 (beta) puede aflorar consensos inesperados, difundir ideas que, percibidas por todos, todavía no han sido debidamente verbalizadas y, en suma, aprovechar las posibilidades que nos ofrece esta sociedad 2.0

¡Ah! Los relatos de las revueltas narradas han sido obtenidos de wikipedia y allí podéis encontrar muchos más ejemplos.

La Pepa 2.0 (beta)

La Promulgación de la Constitución de 1812

 

Han pasado ya casi doscientos años desde que se aprobara en Cádiz la primera Constitución de la historia de España. Con tal motivo el Consejo General de la Abogacía Española (CGAE) ha convocado Congreso Nacional de la Abogacía Española en dicha ciudad para los días 26 a 28 de octubre de 2011.

 

A dicho congreso puede acudir cualquier abogado que lo desee, pero, no os voy a engañar, el número de plazas hoteleras en Cádiz es muy limitado y muchos de los asistentes (salvo #acampadajuristas) tendrán que alojarse en ciudades vecinas como Chiclana y Sancti Petri. Daos prisa si queréis reservar en Cádiz.

 

Por mi parte me gustaría que los abogados expertos en nuevas tecnologías nos reuniésemos con un objetivo singular en mente: Redactar una versión 2.0 (beta) de La Pepa.

 

Todos los cambios tecnológicos (singularmente los cambios en tecnologías de la información) han llevado aparejados cambios jurídicos. La invención de la escritura, por ejemplo, dio lugar a la aparición de la ley, que no es otra cosa que una norma a la quese ha aplicado dicha tecnología de la información: Es una norma “escrita”. La imprenta hizo aparecer los derechos de autor y propiedad intelectual y, en fin, la actual revolución tecnológica ha hecho aparecer conceptos nuevos como “open government”, “open data”, “voto electrónico”, “derechos humanos de cuarta generación” y otros muchos. La presente revolución tecnológica ha hecho también que se hayan de repensar por completo cuestiones como la propiedad intelectual.

 

Los juristas no siempre hemos estado a la altura. Hablar de I+D jurídica suena a chiste pero hoy es más necesario que nunca un esfuerzo intelectual de los juristas para adecuar el ordenamiento a la realidad tecnológica existente.

 

Cádiz es un buen sitio y la redacción de una Constitución 2.0 en versión beta un sano ejercicio para adelantarnos a aquello que, indudablemente, nos traerá el futuro. Un borrador como este de Constitución abrirá sin duda un sano debate que será enriquecedor para todos nosotros y para la sociedad. Una de las principales fuentes de éxito de las sociedades y civilizaciones ha sido adoptar a tiempo las formas de gobierno que exigían los tiempos y ahí los juristas tenemos mucho que decir.

 

En resumen: creo que Cádiz ofrece una oportunidad magnífica.

 

¡¡Viva La Pepa!! (2.0)

 

Siguiendo #SpanishRevolution

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Los medios antiguos han sido incapaces de cubrir el fenómeno. Escribiendo al dictado del interés de sus dueños han hecho que Twitter se haya convertido en el único medio donde se puede encontrar información de calidad. Tras la primicia de la captura de Bin Laden y la narración en directo del ataque, ahora la cobertura de los hechos de la ultima semana dada por twitter debería llevar a reconsiderar el papel de algunos periodistas y de el tipo de periodismo que ahora se hace en España.

Probando un iPad

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Probar un iPad produce sensaciones contradictorias. Por un lado el aspecto del dispositivo es magnífico pero, por otro, cuando uno comienza a usarlo, detecta que no es que su software sea un software propietario sino que es un software tirano que te obliga seguir determinados procedimientos y métodos dirigidos básicamente a sacar el dinero de tu cartera.

¿Es Lexnet tecnológicamente neutral?

Soy usuario de Linux, mi suite informática es OpenOffice y mi teléfono móvil es un iPhone IV. Muchos compañeros de profesión (abogados) usan también dispositivos de Apple y usan OpenOffice sobre sistemas operativos de Microsoft (Windows). No somos bichos raros, es más, yo diría que somos mayoría los que, de un modo u otro, usamos algún dispositivo que no usa sistemas operativos de Microsoft o no usa el Word como procesador de textos estándar.

 

Pues bien, todos aquellos que, como yo, no utilicen el binomio Windows-Word tienen problemas para recibir las notificaciones de LexNet en formato .rtf

 

En efecto, todos los compañeros que usan sistemas de Apple simplemente no pueden leer los archivos que se les mandan en formato .rtf que, por cierto, son la mayoría. Todos los compañeros que usan OpenOffice reciben las notificaciones pero, por cuestiones técnicas que se me escapan, a dichas notificaciones les FALTAN los datos identificativos del proceso y de las partes. Veamos una imagen:

 

 

Como pueden ver, la notificación .rtf abierta con OpenOffice no muestra ninguno de los datos del procedimiento o las partes lo que conlleva que sea virtualmente imposible identificar el procedimiento a que corresponde.

 

Tal situación es absolutamente intolerable por razones que, por obvias, no es preciso reseñar aquí. La Administración de Justicia no puede trabajar con un sistema que no es neutral tecnológicamente, máxime en un mundo donde la movilidad y los dispositivos para trabajar en movilidad son de uso generalizado. He efectuado contactos para que se me explique esta situación pero no han dado resultado y, me parece, que sólo me están dejando la opción de poner en marcha un procedimiento para subsanar algo que debía ser obvio desde el segundo cero.

¿Comer o hablar por teléfono?

abeja libando

Si le diesen a escoger ¿Qué elegiría usted: dejar de usar su teléfono móvil o pasar hambre?. La elección que le propongo parece una insensatez pero no lo es tanto si atendemos a los últimos estudios realizados sobre la influencia negativa que los teléfonos móviles pueden tener sobre la vida de las abejas.

El 70% de las cosechas que nos proveen del 90% de nuestros alimentos son consecuencia de la polinización que llevan a cabo las abejas, lo que implica que, de desaparecer estas, la humanidad se enfrentaría a problemas alimentarios de difícil solución. Estos datos hacen que la investigación que en los pasados años ha venido realizando el investigador suizo Daniel Favre resulte inquietante: según datos de Naciones Unidas, por todo el mundo, los apicultores vienen denunciando descensos en ala población de abejas y, si este investigador suizo tiene razón, la causa podría encontrarse en nuestra desmedida afición a usar teléfonos móviles.

Favre, un investigador del Instituto Federal Suizo de Tecnología, ha sugerido que la señal de los teléfonos móviles desorienta a las abejas hasta el punto de que la existencia de teléfonos móviles en las cercanías disuade a las abejas de volver a sus colmenas. Farve y su equipo han realizado 83 experimentos en los que han documentado las diversas reacciones de las abejas a los teléfonos móviles cercanos, tanto si estaban apagados, como en espera o realizando llamadas; el resultado es que, cuando se realiza o se recibe una llamada el zumbido de la colmena aumenta hasta diez veces y ese zumbido es, precisamente, una señal empleada por las abejas para abandonar sus colmenas.

Ya lo señaló Einstein hace años: «Si las abejas desapareciesen del planeta al hombre le quedarían cuatro años de vida», ahora parece que nuestra afición a los teléfonos móviles puede estar sentando las premisas para que se cumpla la fatal profecía; sin embargo aun es pronto para afirmar que sea el uso de los teléfonos móviles la causa del descenso detectado mundialmente en la población de abejas.

Interfaces judiciales: el mostrador.

Un importante problema al que se enfrentaron los pioneros de la revolución tecnológica fue el de solucionar la forma en la que interactuarían los hombres con los ordenadores y, consecuentemente, se dedicaron y aún se dedican muchos esfuerzos por parte de científicos e ingenieros a estudiar y diseñar las mejores soluciones.
Los gráficos por ordenador nacieron de la utilización del tubo de rayos catódicos y de las primeras utilizaciones del lapiz óptico. Eso llevó al desarrollo de técnicas pioneras para la interacción persona-computador. Muchas de éstas datan de 1963, año en que Ivan E. Sutherland escribió el programa «Sketchpad» el cual marcó el inicio de los gráficos por ordenador. Desde entonces hasta ahora se ha continuado trabajando en este campo, creando y mejorando algoritmos y hardwares que permiten mostrar y manipular objetos con mucho más realismo con la finalidad de conseguir gráficos interactivos.

 
Gracias a pioneros que soñaron una simbiosis hombre-máquina (Licklider, 1960), o buscaron la forma de aumentar el intelecto humano (Engelbart, 1963) se pusieron los cimientos de la interacción persona-ordenador y se inventaron algunas soluciones que, aunque hoy nos resultan absolutamente cotidianas, no eran evidentes en absoluto. Tal sería el caso del ratón (Doug Engelbart), o el escritorio con ventanas, iconos, punteros… etc.

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Tres años de blog

Decidí empezar a escribir éste y otros blogs simplemente para no olvidar las cosas que se me iban pasando por la cabeza. Algunas las mantengo en blogs privados, otras en blogs con pseudónimo y otras, las menos, las firmo y las publico en este. Repasando lo escrito en él me hace gracia observar como mis intereses van cambiando con el tiempo y como siempre acabo volviendo a mis obsesiones. No sé si cantarme el cumpleañosbloguero feliz.

Salón de té Emilio

No recuerdo haber visto nunca a nadie bebiendo té en el «Salón de té Emilio». La parroquia del establecimiento, muy contrariamente a lo que el nombre pudiera sugerir, se atiene más al coñac, a la cerveza y a los cubalibres que a las infusiones. El «Salón de té Emilio» está en Cartagena, al lado de la estación de la Renfe y sus parroquianos componen un abigarrado paisanaje del que ya les iré hablando oportunamente.

Hoy, como a la hora del mediodía, he recalado por allí para echar el alboroque al fallecido procurador Cristóbal Gómez. El bar estaba en todo lo suyo.

Presidía la sesión el epónimo propietario del bar, un futbolista jubilado que jugó en primera división con equipos como el Elche y el inolvidable Pontevedra del «hai que roelo» (sí, sí, el de Celdrán, Irulegui, Batalla y Cholo en la defensa) pero que, finalmente, echó raíces en el «Efesé» y se quedó en Cartagena. Como digo, presidía los oficios Emilio y le auxiliaban a este lado de la barra «El Macguíver» (un fenómeno local en el arte de la chapuza, un genio que lo mismo te alicata el cuarto de baño que te arregla la antena colectiva) y Juanito. Del resto de los parroquianos desconozco la biografía si bien, por su aspecto, puedo asegurarles que no se dedican a las finanzas internacionales.

Yo he llegado al bar con Juanito dispuestos ambos a tomarnos, a pesar de lo temprano de la hora, unos vinos para alejar el mal fario propio de los funerales con el obligatorio alboroque y, según entraba, he recibido un SMS de mi amigo Miguel (notable abogado experto en temas hipotecarios) comunicándome que «La Verdad» (el diario de mayor tirada local) le había publicado un artículo de opinión a propósito de la subida del Euribor que me pedía que leyese para darle mi opinión al respecto.

Miguel conoce mis opiniones sobre el asunto porque ha leído algunos post míos en este mismo blog y estaba convencido de que me agradaría. Yo he cogido el periódico que estaba sobre la barra y he leído el artículo con detenimiento: Mi amigo Miguel en su artículo ponía a caldo a la clase política por la particular protección que dispensa al sistema financiero, subrayaba las dificultades por las que pasan las familias con la actual situación del mercado hipotecario, denunciaba la injusticia de las leyes que regulan las ejecuciones hipotecarias y reclamaba una Ley de Sobreendeudamiento Familiar que arbitrase un sistema similar al concursal para proteger a las economías familiares, una ley que estableciese herramientas de segunda oportunidad; una ley que diera materialmente asistencia técnica a los ciudadanos, una ley, en fin, que permitiese, llegado el caso, establecer convenios judiciales con los beneficios de la quita y espera; ventajas todas estas con las que cuentan las personas jurídicas (las sociedades) pero con las que no cuentan las personas de carne y hueso.

Como el artículo era muy interesante se lo he dado a leer a Juanito quien, tras un somero examen, lo ha reputado de importancia general y, previo permiso de la presidencia, se ha subido a una silla y ha dado lectura en voz alta a los fragmentos más interesantes del mismo. Tras ello ha aclarado a los parroquianos los conceptos jurídicos más oscuros y, finalmente, ha declarado con toda la solemnidad propia del acto «que todos los bancos son unos hijos de puta», reflexión que ha merecido los más encendidos elogios de los representantes de la soberanía popular que, acto seguido, han ilustrado la maldad de las entidades crediticias con abundantes referencias a la situación particular de amigos y familiares.

El ambiente se ha ido caldeando y las mociones de sus señorías se han sucedido a ritmo frenético. Hay quien ha propuesto ir a quemar un banco, otros han sugerido asaltar el Registro de la Propiedad y requisar las escrituras de constitución de hipoteca, algunos otros, más moderados, se han limitado a postular «arrimarle un par de hostias a algún ministro». Finalmente ha imperado la cordura y se ha acordado dar traslado de la iniciativa legislativa a un miembro de Izquierda Unida que suele ir por el bar para que la incluyan en su programa electoral con la prevención de que, de no hacerlo, lo del ministro se lo van a dar a él.

A esas alturas las bondades de la Ley Antitabaco se han dejado sentir. La mitad de la parroquia se ha salido a la puerta a fumar (tiene narices que el honesto Ducados ya cueste igual que el exclusivo Marlboro) y se ha levantado la sesión. Yo he aprovechado para huir, no sé si a estas horas continuaran los trabajos de la Cámara.

La importancia de la voz en el cante flamenco

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Ayer, en la Escuela de Flamenco de La Unión, impartió la primera clase de cante Antonio Ayala Paredes “El Rampa”, al cual acompañaba a la guitarra “El Rosendo” un gitano que toca como los ángeles. El Rampa, hombre que habla bien y con sentido, estuvo hablando un buen rato y nos fue explicando los primeros rudimentos. A su lado, “El Rosendo”, agarrado a su guitarra, guardaba un prudente silencio, sin duda debido a su escasa formación académica.

En un momento determinado el Rampa citó a la “Niña de los Peines” y dijo: “Para cantar hacen falta tres cosas: Primero cabeza, luego corazón y finalmente, sólo finalmente, voz. Debéis saber que para cantar bien no es preciso tener mucha voz. Han habido aficionados con mucha voz que jamás han llegado a ser buenos cantaores”

El Rosendo, tras asentir gravemente, rompió su silencio y añadió:

“Fijarse en Tarzán si tenía voz…”

Tomo nota para que no se me olvide.