El Ministerio de Justicia, una eficaz ayuda para agravar la crisis

No hacía falta ser un profeta para adivinarlo, bastaba con comparar la caída del PIB en 2020 y en 2009 y extrapolar los datos para saberlo. Lo habría visto un niño de seis años, pero el ministro tiene 60 y una larga trayectoria política y seguramente por eso no lo vio.

Los concursos de acreedores han subido ya un 50% en España sin que el ministerio haya adoptado ni previsto medida alguna de fuste para hacer frente a tal aumento. Y ese 50% de subida aún está ralentizado por las medidas que impiden que lleguen a los juzgados de lo mercantil todos los concursos que deberían llegar. El gobierno, en lugar de afrontar el problema, ha decidido crear la apariencia de que no pasa nada permitiendo que las empresas en situación de insolvencia no se vean obligadas a pedir el concurso hasta el 31 de diciembre.

Y a pesar de eso los cconcursos han subido —como habría previsto cualquiera— un 50% sin que la planta de los juzgados de lo mercantil haya sufrido ningún refuerzo adecuado a esta subida.

¿A qué se ha dedicado el ministerio de justicia?

A todo menos a hacer frente a los problemas auténticos de la justicia en España.

Dice que va a transformar los juzgados de instancia en tribunales de instancia, una medida largamente perseguida por todos los gobiernos (en esto PP y PSOE han demostrado una sintonía absoluta) para poder controlar mejor a los jueces aunque para ello hayan de hacer funcionar peor la justicia.

Me llevan los demonios.

Van a venir muchos más concursos en cuanto se abra la espita y llevamos año y medio sin que el ministerio de justicia haga nada. Vamos a enfrentar un problema sin precedentes, lo saben y no hacen nada. Yo ya no sé del lado de quien están estos sujetos, de lo que estoy seguro es de que no juegan en nuestro equipo.

Claro que, como en este país hace tiempo que ya nadie espera nada de la justicia, al ministro probablemente le bastará culpar a la crisis de todo y dejar que los actuales juzgados de lo mercantil se conviertan en tanatorios de empresas incapaces siquiera de enterrar los cadáveres que les llegan.

No entiendo esta actitud rayana en la desvergüenza. No entiendo que cuando los bárbaros están a las puertas de la ciudad los prebostillos se vayan de cena sin mascarilla y sigan buscando como repartirse influencias y cómo controlar jueces y judicaturas.

Esto es ya un desastre y pronto lo será total y este desastre tendrá nombre y responsables.

La criptopolítica que viene.

Hace tres días el presidente de la República de El Salvador, un pequeño estado pobre de menos de 7 millones de habitantes, anunció que presentaría una proposición de ley que estableciese el Bitcoin como moneda oficial en su país.

Anteayer la presentó a las camaras, ayer fue aprobada y hoy entra en vigor.

Ayer noche, además, anunció que pondría a disposición de las empresas de minería de Bitcoin que lo deseasen las plantas eléctricas de energía geotermal que su país tiene instaladas en sus volcanes, energía 100% limpia para un bitcoin 100% verde.

Los Bitcoin Believers estadounidenses han recibido la noticia con alborozo, la agencia France Press ha colocado la aprobación de esta ley Bitcoin entre lls hitos más importantes en los doce mil años de historia del dinero, y una larga cadena de declaraciones e incluso recogidas de fondos de ayuda para El Salvador se ha puesto en marcha en los Estados Unidos.

De repente Latinoamérica envidia a El Salvador y comienza a ver el Bitcoin como la herramienta que le permita salir del círculo de deuda en que vive; no es precisa demasiada visión política para saber que en las proximas confrontaciones políticas la guerra entre los SÍcoiners y los NOcoiners va a ser enconada y creo que puedes apostar a cuál será la posición del gobierno USA en esta guerra y cuál será la posición de los Bitcoin Believers.

Si durante la guerra fría chocaron la economía de estado con el capitalismo ahora el capitalismo se enfrentará a sus propias contradicciones pues los Bitcoin Believers son férreos defensores de las economías descentralizadas y ajenas a los lobbies político-financieros.

El mundo está cambiando y lo estamos viendo.

Somos testigos de la historia y conviene que tratemos de entenderla pues no es verdad que quien no conoce su historia está condenado a repetirla. Aunque conozcas las historia, si no la entiendes, simplemente es un conocimiento inútil.

Y para entender lo que está pasando hay que volver a 2008 y a la crisis del sistema financiero y las hipotecas, el año en que la población dejó de confiar en los bancos y descubrió el auténtico rostro del sistema financiero y los políticos que lo apoyan

Esto se está poniendo muy divertido.

¿Son de verdad secretas las comunicaciones de los letrados con sus clientes?

Si te dedicas al ejercicio de la abogacía necesitas saber esto: si no usas las aplicaciones adecuadas para comunicar con tus clientes es posible que estés ayudando a condenarles.

Permítanme que les ponga un par de ejemplos de ayer mismo.

Ayer, en una operación a escala mundial, más de 800 personas fueron detenidas, más de 30 toneladas de droga fueron aprehendidas y más de 48 millones dólares incautados en forma de divisas y criptodivisas. ¿Cómo fue posible esto? Muy fácil, interviniendo las comunicaciones.

Todos los detenidos usaban un sistema supuestamente ultraseguro de comunicaciones (Anom) sin saber que, desde 2019, ese sistema estaba en manos del FBI. Una operación policial canadiense un año antes había permitido la detención de responsables de la red que, a cambio de una sustancial rebaja en sus condenas, habían facilitado al FBI una puerta trasera para intervenir las comunicaciones de los ahora detenidos.

Por supuesto que no tengo ninguna simpatía por estos delincuentes y que la cárcel me parece el mejor lugar para ellos pero, dicho eso, debo decir también que no me tranquiliza en absoluto que las comunicaciones entre un abogado y su cliente puedan ser espiadas.

Si usted ha ejercido esta profesión sabrá que muchos atestados comienzan con frases del tipo «Por confidencias recibidas se supo que…»

¿Confidencias? ¿Como estas de Anom y el FBI? ¿Como las de Echelon o como las de Prism?

Para los abogados comunicar con seguridad con su cliente en España es verdaderamente complicado y hacerlo en un entorno en el que uno pueda tener la seguridad de no ser escuchado casi imposible. Incluso las comunicaciones en prisión se hacen a través de un sistema de monitorización y grabación (Marathon y Marathon Evolution) que permite escuchar las conversaciones sin que se haya ofrecido, hasta ahora, garantía alguna de que tal sistema no puede ser utilizado incorrectamente.

Si su cliente va a transmitirle un dato delicado mejor que no lo haga en un locutorio de la prisión.

Pero es que, si su cliente va a transmitirle un dato delicado, es mejor también que no lo haga por teléfono, ni por el email que le facilita el Consejo General de la Abogacía (el gasto más caro e inútil que  pudo realizar la actual presidenta), ni siquiera por aplicaciones de mensajería al uso.

Si usted comunica con su cliente y este le facilita datos comprometedores sepa que, si el caso es de la suficiente entidad, con toda seguridad puede estar siendo espiado.

Sí, ya sé, usted me dirá que esa escucha no será prueba válida en juicio y yo le responderé ¿qué mas da? Si su cliente le informa de que una prueba comprometedora está enterrada a cinco pasos de la higuera de su finca, no dude usted que «por confidencias recibidas», la policía la encontrará. La policía, casi siempre, más que pruebas necesita información y esa información se la estará proporcionando usted mismo.

Piense en Puigdemont, ¿cree usted que Gonzalo Boyé, abogado de Puigdemont, le manda los correos a su cliente a través del correo que nos vende el Consejo General de la Abogacía?

Déjeme que le.ponga otro ejemplo. Ayer también, el FBI anunció que había recuperado más de 60 bitcoins de los que fueron extorsionados a una empresa de transporte de petróleo mediante un ataque ransomware. ¿Cómo pudo el FBI recuperar unas criptomonedas sin disponer de sus contraseñas? Al parecer no a través de ningún proceso mágico sino por el más simple y pedestre procedimiento de infiltrarse y apretar las clavijas a la casa de custodia en que, ingenuamente, los delincuentes habían colocado sus bitcoins.

A los delincuentes capturados en el caso de Anom y a estos delincuentes de chantaje y ransomware les pillaron por lo mismo, por un problema que en informática se llama “Man in the middle” (“el hombre que está en medio”). Y si las cosas son como te cuento —que lo son— puedes estar seguro de que, si no comunicas con tu cliente de forma segura, es mucho más que posible que seas tú mismo el que esté facilitando las pruebas para condenarle porque, a día de hoy, el secreto profesional solo lo garantizan las leyes pero no lo asegura la tecnología. Al derecho al secreto profesional le pasa como al derecho a la vivienda, que es bonito proclamarlo en las leyes, pero de ahí no pasa la cosa.

Cuando pienso en todo esto siento que la primera obligación de un profesional de la abogacía es garantizar a su cliente que sus comunicaciones serán seguras hasta los límites de lo razonablemete posible. La tecnología de que disponen en este momento los estados es virtualmente incontrolable por los jueces y la ley no es una defensa eficaz contra ella, de forma que la única forma de defender tu derecho y el de tu cliente al secreto en vuestras comunicaciones está, en gran medida, en las herramientas y aplicaciones que uses para ello.

Otro día te contaré que soluciones usan algunos abogados que deben ser especialmente cuidadosos en este aspecto e incluso algunas de las que uso yo (aunque obviamente yo no soy ejemplo de nada).

Pero, por hoy, vamos a dejarlo aquí. En otro post seguiremos con este asunto.

Ahora también México.

Ayer les conté la historia del movimiento Cypherpunk y por qué nació Bitcoin y el resto de las criptomonedas. Del año 2010 acá las criptomonedas han pasado de ser una diversión de frikis a tener una capitalización inimaginable.

Ahora, en apenas tres días, estamos asistiendo a un fenómeno inusitado: anteayer la República de El Salvador anunció y presentó la ley que ha de convertir en breve al Bitcoin en su moneda oficial. Ayer fue Paraguay quien anunció movimientos en idéntico sentido y hoy es en México —un auténtico gigante con una población tres veces superior a la de España (127 millones de habitantes)— donde se anuncian movimientos políticos por parte de grupos del legislativo para convertir también a Bitcoin en moneda de curso legal.

Los países iberoamericanos saben bien cuál es el valor del dinero de papel que emiten los bancos centrales y conocen muy bien también qué le pasa a ese dinero cuando los gobiernos —como ahora el de Joe Biden— deciden darle fuerte a la manivela de la multicopista.

Con una cifra fija de monedas y gobernado sólo por el código que lo regula y no por cualquier gobierno que eventualmente decida cambiar las reglas del juego, Bitcoin se presenta como una solución muy deseable para todos esos países que, como los iberoamericanos, se han visto inmersos en la aparentemente indestructible lógica del dólar y del dinero fiat.

Lo que está pasando estos tres días sería el sueño que, hace apenas 11 años, soñaron los soñadores de quienes les hablaba ayer.

Pero ¿será posible? ¿acabará otra vez el dinosaurio con los soñadores?

Muy probablemente sí. Ninguna revolución triunfó a la primera, aunque en este siglo XXI las cosas van muchísimo más rápido que en ningún otro siglo de la historia. USA, China, la UE, ciertamente no van a tolerar que paises de su ámbito económico puedan hacer tambalearse su sistema de dominio económico pero…

Pero a veces los sueños son posibles.

Para quien sienta curiosidad le dejo aquí la proposición de ley que se ha presentado en la República de El Salvador. Puede ser un hecho aislado o puede ser la primera de muchas.

Lo veremos.

Cypherpunks

Muchos años antes de que existiese internet muchos hombres y mujeres la soñaron. A internet no se llegó por casualidad sino por la voluntad y el trabajo de décadas de quienes persiguieron este sueño. Sobre teorías y tecnologías construídas por hombres como Norbert Wiener (“The human use of human beings”), Alan Turing (“On computable numbers”), Claude Shannon (” The Mathematical Theory of Communication“), otras personas como Vannevar Bush (“As we should think”), Ted Nelson (Xanadu Project), Dough Engelbart (“Augmenting Human Intellect: A Conceptual Framework”) y muchísimos otros, soñaron este ciberespacio en el que nosotros vivimos ahora. Lo soñaron y lo construyeron, pero también pensaron sus consecuencias para la humanidad y los principios por los que debería de gobernarse para que fuese el principio de un futuro feliz y no el de una distopía cyberpunk.

Sin embargo, mientras todas estas personas soñaban, el dinosaurio aún estaba ahí y los viejos estados decidieron que no iban a morir, que, antes de que todos los seres humanos soñasen el sueño de esos locos, ellos tomarían el control de este nuevo espacio y le impondrían las mismas viejas normas, modos y maneras de hace cinco mil años.

Muchos se resistieron, pero la guerra fue inútil, los estados fueron poco a poco avanzando en todos los frentes: en el de la propiedad intelectual, en el del control de la libertad de expresión y, sobre todo, en el control de la privacidad donde internet, una herramienta pensada para libertad, fue convertida en una herramienta para la viglancia de todos los seres humanos, incluso en sus facetas más íntimas. No dudes de que Facebook o Amazón te conocen casi mejor de lo que tú te conoces y si, Amazón, facebook, Google o Twitter lo saben casi todo de ti, no tengas la menor duda de que los estados lo saben también. Gentes como Julian Assange o Richard Snowden lo pusieron en su día de manifiesto. Ya sabes cómo reaccionaron los estados.

Fue por eso por lo que, ya en fecha tan temprana como 1992, gentes como Eric Hughes, Timothy C. May o John Gilmore comenzaron a reunirse y a gestar lo que, con los años, se acabaría convirtiendo en el movimiento “Cypherpunk”.

Se llama cypherpunk a cualquier individuo que defiende el uso generalizado de criptografía fuerte y otras tecnologías de defensa de la privacidad en la red, como medio de conseguir el cambio político y social de la sociedad. Su ideario más extremo se recoge en un documento de 1993 llamado “A Cypherpunk’s Manifesto” redactado por Eric Hughes.

Frases como “La privacidad es necesaria para una sociedad abierta en la era electrónica … No podemos esperar que los gobiernos, las corporaciones u otras organizaciones grandes y sin rostro nos otorguen privacidad … Debemos defender nuestra propia privacidad si esperamos tener alguna. .. Los cypherpunks escriben código. Sabemos que alguien tiene que escribir software para defender la privacidad, y … nosotros lo vamos a escribir “; son sólo algunas de sus frases más características.

Era 1993 pero esos principios quedaron navegando por la red y muchos otros los abrazaron, de forma que, cuando en 2007-2008 los estados y los bancos llevaron a cabo la mayor depredación que ha visto la humanidad reciente con la crisis de las hipotecas, algunos de estos cypherpunks se entregaron a la tarea de programar para ofrecer herramientas a la sociedad con la que esta pudiese defenderse de los estados, de sus bancos centrales, de los fondos monetarios internacionales y los bancos mundiales. Unas herramientas que privasen a los estados de mayor y más fuerte herramienta de engaño y control que habían construido a lo largo de los siglos: el dinero. Es así como en 2009 nació Bitcoin.

Muchos cypherpunks están detrás de esta revolución, personas como Nick Szabo, inventor de los smart contracts; diseñador del bit gold, y precursor del Bitcoin; Hal Finney, criptógrafo, autor principal del programa de cifrado PGP y persona que fue (falleció en 2014 a los 58 años) la primera persona que, el 12 de enero de 2009, recibió la primera transacción de 10 bitcoins de Satoshi Nakamoto. Hal Finney fue un férreo defensor y pionero del Bitcoin (se sabe que fue quien descargó y ejecutó la primera versión de Bitcoin tras el propio Satoshi).

Junto a ellos, cientos de cypherpunks, esas personas que, porque comprenden los peligros de encierra el mal uso de la red para la sociedad quieren ser anónimas, pseudónimas o simplemente desean mantener su privacidad, contribuyeron al desarrollo de lo que hoy tomamos como una herramienta de inversión, de negocio o de divertimento.

Quizá ahora puedas intuir por qué no sabemos quiénes componen ese colectivo de personas que se ocultan tras el pseudónimo de Satoshi Nakamoto y quizá ahora puedas intuir por qué los estados siguen luchando contra conceptos como la libertad y la privacidad en internet. Seguramente, tras todo esto, también puedes comprender esa, de otra forma incomprensible, fe de muchas personas en las tecnologías criptográficas y seguramente podrás entender o intuir que la libertad, la democracia y la justicia se están decidiendo ahora en esa nebulosa nueva frontera a la que llamamos ciberespacio.

Tú estás viviendo en ese mundo que te cuento y, aunque no lo creas, es bueno que, en algún momento todos tomemos conciencia de ello.

Otra cosa no es más que tomarse la cómoda pastilla azul.

El «millenial» autócrata

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, una especie de “autócrata millennial” que, a sus 39 años y tras ganar las elecciones ha llevado a cabo una serie de antidemocráticas y poco tranquilizadoras acciones, ha anunciado que hará de Bitcoin moneda de curso legal en su país.

La decisión no supone que la moneda nacional de El Salvador deje de ser oficial porque, lamentablemente, la única moneda que funciona en El Salvador es el Dólar Americano, tras que al «Colón» (antigua moneda nacional) se le agotase todo el crédito a base de darle demasiado a la imprenta. Tras convertir al Bitcoin en moneda oficial El Salvador tendrá dos monedas: el Dólar y el Bitcoin.

¿Qué hay detrás de esta decisión?

Por un lado está la realidad de que la principal fuente de ingresos de El Salvador son los Dólares que los emigrantes salvadoreños remiten al Salvador. Estos envíos pagan comisiones que, con el Bitcoin, se eliminarán.

Por otro lado está la realidad de que más de dos terceras partes de la población de El Salvador no está “bancarizada”; es decir, no tiene cuentas corrientes en el sistema bancario y no puede abrirlas. Disponer de billeteras en Bitcoin, en cierto modo, puede paliar este problema.

Son fines correctos y acertados pero no los únicos.

Nayib Bukele, tras obtener la presidencia del país, ha llevado a cabo una serie de poco edificantes acciones con un inequívoco aroma autocrático (algo que está poco en sintonía con el mundo cipherpunk del bitcoin) por lo que, organizaciones defensoras de derechos humanos ven en esta medida un eficaz detergente que limpie su imagen.

Y tras la decisión de Bukele están sus asesores técnicos, en este caso la plataforma de pagos “Strike” que, sin duda, no debe de haber prestado su asesoramiento gratis para elaborar una legislación cuyos sesgos aún están por ver.

Es por eso que un anuncio aparentemente “histórico” no ha sido celebrado por las criptomonedas con un alza generalizada, sino, más bien al contrario con cautela.

Pero no nos engañemos, las condiciones económicas de El Salvador son comunes a muchas partes de la América Latina. México, Cuba o Venezuela, como El Salvador, reciben importantísimos ingresos de sus emigrantes en los Estados Unidos y la necesidad de usar criptomonedas se siente como imperativa, habiendo crecido de forma impresionante el número de usuarios. Países como los antes citados y otros como Turquía o Nigeria que ven depfeciadas constantemente sus monedas se vuelven hacia las criptos como medio de conjurar la amenaza. Y, en fin, en el incosciente colectivo, la confianza de las nuevas generaciones las criptos se encuentran ya a la altura de la inversión inmobiliaria (dos de cada cinco “millenials” australianos piensan así) por lo que el terreno parece abonado para que grandes masas de población apoyen iniciativas políticas en este sentido.

Pero las criptomonedas y los estados autoritarios no encajan, son agua y aceite, y me preocupa que una herramienta liberadora y democratizadora como las criptomonedas acabe siendo usada como un Caballo de Troya para colocarle a la población terribles herramientas de control como el Yuan Chino.

Todo este mundo de la criptoeconomía no es sólo un mundo de dinero e interés, es también un mundo donde nos jugamos la salud democrática de los estados.

Es una cuestión de democracia o autocracia.

Y yo estoy por la primera.

Los dueños del ágora

Son los nuevos dueños del discurso, si antes periódicos, radio y televisión partían la pana, ahora Google, Facebook y Twitter son los que deciden qué mensajes y a qué personas puede escuchar usted.

Donald Trump, presidente de los Estados Unidos con 80 millones de seguidores en Twitter, fue expulsado de la red y silenciado. Este mes Trump ha tratado de seguir hablando a través de su blog pero, sin la ayuda algorítmica de Twitter y Facebook, sus cifras de audiencia apenas si han superado los cien mil lectores, una cifra ridícula.

Resulta llamativo que una empresa privada, por su sola voluntad, pueda expulsar y condenar a la irrelevancia al presidente del país más poderoso del mundo.

En China las cosas funcionan de otra manera. Ninguna empresa privada podrá expulsar ni silenciar a Xi Jinping porque es él quién decide quien está o no está en las redes sociales.

Esta semana, dentro de la natural y esperable política China contra las criptomonedas, varios “influencers” chinos han sido silenciados en la principal red social del país asiático, Weibo. El régimen chino (como Twitter, como Facebook) no desea que determinados mensajes sean escuchados por la población y para evitarlo simplemente expulsa a los oradores de la plaza.

Son los nuevos dueños del Ágora, los inquisidores del santo oficio de los discursos, los señores de las palabras.

La libertad de expresión, como seguramente siempre ha ocurrido, está en manos de los estados y las grandes empresas, algo que parece extraño a un mundo que abraza cada vez más una visión distribuida del mismo.

Hay que entender las ideologías que pugnan en este momento por diseñar nuestro futuro y hay que tomar partido si no queremos que nuestros hijos vivan la vida que otros han diseñado para ellos.

La nueva frontera es electrónica y es allí donde ahora está la batalla. Si te gustan las emociones corre hacia el lugar donde suenan los tiros.

El hombre le puso nombre a los animales (in the begining)

El hombre le puso nombre a los animales (in the begining)

El hombre le puso nombre a los animales (in the begining) pero a los hombres les pusieron nombre los griegos. Por ejemplo, los egipcios jamás llamaron «Egipto» a su país ni ellos se llamaron nunca «egipcios», del mismo modo que los fenicios nunca llamaron «Fenicia» a su país ni ellos se llamaron jamás a sí mismos fenicios. Fueron los griegos los que bautizaron a Egipto y los egipcios, a Fenicia y los fenicios y a un montón de pueblos más, entre ellos y con toda probabilidad también a nuestro país.

Si un habitante del Valle del Nilo en la antigüedad le escuchase a usted llamar a su país «Egipto» se habría partido de risa. Los egipcios eran los sevillanos de la antigüedad: vivían bajo el error invencible de que vivía en el mejor lugar del mundo y el único en que merecía la pena vivir y los dioses así lo habían señalado. De sur a norte una larguísima lengua de agua, el Nilo, trazaba una linea evidente para cualquiera que tuviese ojos en la cara y de Este a Oeste, todos los días, el sol trazaba otra linea perpendicular a la anterior. Ambas lineas se cruzaban sobre un punto: Egipto. ¿Es que no está claro que los dioses habían señalado con esa cruz cósmica dónde estaba el mejor país del mundo?

Pero los egipcios no vivían en cualquier parte, vivían sólo al lado del Nilo y en esas tierras que, tras la crecida, se inundaban y se volvían fértiles en extremo. Ellos eran los habitantes de esa tierra negra que quedaba tras la inundación y, por eso, llamaron a su país «Kemet» («La Negra») la tierra rica y fertil que se contraponía a esa otra tierra estéril a la que llamaron «Deseret» («La Blanca). ¿Parece vieja la palabra «desierto», verdad?

Fueron los griegos los que, haciéndose un lío con el dios Ptah y algunas frases en egipcio que lo incluían, acabaron llamándole «Egipto», una palabra griega que los verdaderos egipcios, los habitantes de «Kemet» no habían pronunciado jamás.

A los pobres fenicios les pasó lo mismo porque, si los egipcios eran los sevillanos del 3000 antes de Cristo, lls fenicios eran los Marrajos del 1000 antes de Cristo.

Los fenicios eran unos comerciantes fabulosos uno de cuyos productos estrella era un tinte morado que fabricaban a partir de unas cañaíllas que crecían sobre todo alrededor de la Isla de Tiro (Santa Lucía, la Isla de los Marrajos aún no existía). Para publicitar el tinte los fenicios se tintaban el cabello, la barba y hasta la cara con él, y por ello no es de extrañar que los griegos les llamasen Φοίνικες (phoinikes) que es la palabra que dio lugar a la palabra con que hoy les conocemos: «fenicios». Y digo que no es de extrañar que les llamasen Φοίνικες porque phoinikes significa exactamente “los púrpura” o “los de púrpura”. Yo me imagino a los marineros de los navios fenicios de Mazarrón desembarcando en Santa Lucía con las ropas moradas, el pelo morado, las barbas moradas y la cara morada, con su dios Melkart a cuestas y creo que alguien gritaría en Ibero lo de “¿Quién viene?”. Los marrajos me entenderán.

El problemas es que los fenicios jamás se llamaron a sí mismos fenicios, ellos eran gente de 𐤊‏𐤍‏𐤏‏𐤍‏, kanaʿan y, precisamente por eso, se llamaban a sí mismos 𐤊𐤍𐤏𐤍𐤉 (kenaʿani, «canaaneos») o 𐤁‏𐤍‏ 𐤊‏𐤍‏𐤏‏𐤍‏ (bin kenaʿan, «hijos de Canaán») y coincide con el pueblo cananeo citado en la Biblia.

Como ven el hombre le puso nombre a los animales (in the begining) pero fueron los griegos los que le pusieron nombre a los hombres.

Bueno, a todos no, porque mi ciudad tiene nombre fenicio (cananeo) y se llama 𐤇𐤃𐤔𐤕 𐤒𐤓𐤕 (“Qrt Hdst”, Quart Hadast) lo que en castellano se puede traducir por “Ciudad Nueva” pues el trilítero 𐤒𐤓𐤕 quiere decir ciudad (como en Melkart “El dios de la ciudad”) y el grupo consonántico “hdst” que significa “nuevo”.

¿Y por qué les cuento yo todo esto?

No lo sé bien, seguramente porque yo soy de aquí y a los de 𐤇𐤃𐤔𐤕 𐤒𐤓𐤕 nos pasa como a los sevillanos y a los egipcios, que vivimos bajo un error invencible del que no queremos que nadie nos saque.

HODL!!

Al dinero que usamos para pagar el desayuno, a ese que llevamos en el bolsillo en forma de billetes o monedas, se le llama dinero “fiat”; y no es porque lo fabrique la homónima fabrica italiana de automóviles sino porque su único respaldo es la fe.

No hay oro tras él ni ningún tipo de garantía por parte del estado, no representa ninguna participación en la economía del país al modo de una acción, no: el dinero fiat sólo tiene valor porque nosotros se lo damos y porque confiamos en que los demás se lo den.

Esta fe se rompe pronto, porque, como no hay mayor tentación que poder generar riqueza simplemente imprimiendo papeles de colores, los gobiernos se aplican a ello con tanta dedicación que, muy a menudo, los ciudadanos pronto aprenden que el dinero fiat no es otra cosa que eso: un papel coloreado. Pregunten a un venezolano, a un argentino o a un turco cuánto vale el dinero fiat, su respuesta estará muy lejos de la que den un francés o un estadounidense.

Y una vez dicho esto les sugiero que no desprecien la fe; en la base de las mayores hazañas y las mayores atrocidades cometidas por el género humano está y ha estado la fe. Por un trozo de tela teñida de colores mataban y morían los soldados de Napoleón y durante siglos los creyentes en la cruz o la media luna se han matado eficacísimamente.

No, no desprecien la fe, la fe mueve el mundo y eso lo vemos en el dinero, es la fe en él la que lo hace tan apetecible para los seres humanos.

Y si la fe es el sustento del dinero ¿no será la fe fanática en estos medios de pago la verdadera medida de su valor?

Todas estas cosas las venía yo pensando esta mañana mientras comprobaba que el Bitcoin, últimamente, no levanta cabeza y no pasa de los 36.000$ por unidad, muy lejos de los 63.000$ a que llegó a cambiarse.

¿Han perdido la fe los tenedores de Bitcoin?

Sorprendentemente no, los exchanges se vacían de bitcoins (nadie quiere vender) y esto me ha recordado la época en que Bitcoin bajó de 17000$ a 3000$ pero el 86% de los tenedores de bitcoin mantuvo tenazmente sus activos. Quienes pronosticaron el fin del bitcoin (se ha pronosticado más de 100 veces) finalmente reconocieron que nada se podía hacer contra aquella masa de «zelotas» de las criptodivisas.

Si la fe es el único soporte del dinero debemos reconocer que Bitcoin (y el resto de las criptomonedas) acumulan una inquebrantable fe en ellas y en que la tecnología que ellas materializan antes o después sustituirá a los papeles coloreados que ahora llamamos “dinero”.

Toda esa masa de zelotas se llaman a sí mismos «hodlers» y tienen un grito de guerra: HODL!!

Y si es la fe el único respaldo del dinero, a lo que se ve y por lo que se ha visto, aparentemente tienen la batalla ganada.

El contexto político de los evangelios

El contexto político de los evangelios

Entender la historia antigua de Canaán, de Palestina, de Judea, es una de las mejores formas de aproximarse a los sucesos que dieron lugar a los hechos sobre los que se fundan las creencias vitales de unos dos mil quinientos millones de personas.

¿Sabemos en realidad cuál era la situación política del lugar en que suceden los hechos narrados en los evangelios al momento de ocurrir aquellos?

Creo que no y simplemente recordarlos nos abre sugerentes hipótesis sobre otras posibles interpretaciones de la historia narrada en los evangelios. Veámoslo.

A la muerte de Herodes I el Grande, rey vasallo de Roma (Judea no era todavía provincia romana sino un estado títere) sus tres hijos se repartieron el reino:

Su hijo Herodes Arquelao se quedó como etnarca de Judea, Samaría e Idumea (Edom) una zona al sur del Mar Muerto.

Su otro hijo, Herodes Antipas, recibió la tetrarquía de Galilea (la patria teórica de Jesús, pues Nazaret estaba en Galilea) y Perea.

Y a otro de sus hijos, Herodes Filipo II, le fue concedida Iturea y Traconítida.Ocurrió, sin embargo, que Herodes Arquelao se reveló pronto como un auténtico inepto y por ello el emperador Augusto lo destituyó en el año 6 y convirtió su etnarcado (Judea, Samaría e Idumea) en una provincia romana. Fue en ese momento cuando Augusto mandó realizar el censo a que parece hacer referencia alguno de los cuatro evangelios.

Así pues, durante la vida de Jesús y de Juan el Bautista el mapa político de la región es el que ven en la fotografía. La zona verde, el antiguo etnarcado de Herodes Arquelao, es ya provincia romana; las zonas fucsias son Galilea (lugar de origen de Jesús y Juan el Bautista) y Perea y son estados vasallos de Roma pero bajo el mando del rey Herodes Antipas; la zona marrón es el reino del buen rey Herodes Filipo II; y la zona amarilla es una confederación de ciudades fundada por Pompeyo unas décadas antes, la Decápolis, un auténtico crisol de naciones pero donde las comunicaciones estaban gestionadas principalmente por los nabateos (recuerda Petra).

¿Y qué nos dice esto?

Bueno… Nos dice mucho si sabemos leer con detenimiento.

Es bueno recordar, para empezar, que el primer evangelio escrito es el de Marcos, un evangelio que, curiosamente, no nos habla como sí hacen Mateo y Lucas del nacimiento de Cristo. El evangelio de Marcos comienza con un hecho de singular importancia: el bautismo de Jesús por Juan el Bautista en el Río Jordán.

¿Y quién era este Juan el Bautista? Pues era una pesadilla política para el gobernador de aquél país: Herodes Antipas.

Herodes Antipas, rey de Galilea, para congraciarse con el nuevo emperador Tiberio, había llamado a la capital de su reino Tiberias (Tiberiades) nombre que, sin duda, ya les irá situando a ustedes. Herodes, ciertamente, se había ganado las simpatías de Tiberio pero su vida sexual no fue del gusto de todos. Porque Herodes Antipas se enamoró de su sobrina, la cual, para mayor escándalo estaba casada con el rey de los nabateos (recuerda Petra) y todo esto no sólo le atrajo las iras del este rey (que a punto estuvo de masacrarlo si no llega a ser por la intervención de los romanos) sino que además le atrajo las enfurecidas críticas de un tipo llamado «Juan el Bautista».

Herodes Antipas, viendo cómo Juan el Bautista se convertía en un líder para el pueblo y cómo una buena parte de la población le seguía fanáticamente, decidió descabezar la sublevación desde el principio y apresar a Juan el Bautista y encarcelarle en la impresionante fortaleza de Maqueronte.

Veamos cómo nos cuenta lo ocurrido el historiador judío-romano Flavio Josefo (los textos entre corchetes son aclaratorios):

«Pero algunos judíos creían que el ejército de Herodes fue destruido por Dios: realmente, en justo castigo de Dios [a Herodes] para vengar lo que él había hecho a Juan, llamado el Bautista.Porque Herodes lo mató, aunque [Juan] era un hombre bueno y [simplemente] invitaba a los judíos a participar del bautismo, con tal de que estuviesen cultivando la virtud y practicando la justicia entre ellos y la piedad con respecto a Dios. Pues [sólo] así, en opinión de Juan, el bautismo [que él administraba] sería realmente aceptable [para Dios], es decir, si lo empleaban para obtener, no perdón por algunos pecados, sino más bien la purificación de sus cuerpos, dado que [se daba por supuesto que] sus almas ya habían sido purificadas por la justicia.Y cuando los otros [esto es, los judíos corrientes] se reunieron [en torno a Juan], como su excitación llegaba al punto de la fiebre al escuchar [sus] palabras, Herodes empezó a temer que la gran capacidad de Juan para persuadir a la gente podría conducir a algún tipo de revuelta, ya que ellos parecían susceptibles de hacer cualquier cosa que él aconsejase. Por eso [Herodes] decidió eliminar a Juan adelantándose a atacar antes de que él encendiese una rebelión. Herodes consideró esto mejor que esperar a que la situación cambiara y [luego] lamentarse [de su tardanza en reaccionar] cuando estuviera sumido en una crisis.Y así, a causa del recelo de Herodes, Juan fue llevado en cadenas a Maqueronte, la fortaleza de montaña antes mencionada; allí se le dio muerte.»

Flavio Josefo “Antigüedades Judías”

Ocurre sin embargo que, como todos sabemos, entre los seguidores de Juan el Bautista estaba un tal Jesús de Nazaret, a quien Herodes Antipas no tuvo ocasión de apiolar… Por el momento.

Porque en la tercera década del siglo I los evangelios, ahora sí todos concordantes, nos cuentan la historia del ajusticiamiento de ese Jesús de Nazaret (un galileo y por ganto súbdito de Herodes Antipas) ocurrida en un Jerusalén al que habían acudido miles de judíos por la Pascua, pero no sólo judíos de Judea.

A Jerusalén había acudido con motivo de la festividad el gobernador romano, Poncio Pilato, cuya capital no estaba en Jerusalén sino en Cesárea Marítima (Samaría). En la capital estaba Caifás, el Sumo Sacerdote y a la capital había acudido también, como judío, Herodes Antipas… el rey de Galilea.Y es en esa Pascua cuando Jesús de Nazaret, seguidor y bautizado por Juan el Bautista, se presenta también en Jerusalén armando jaleo.Sabiendo lo anterior podemos volver a releer la historia contenida en los Evangelios y ahora observaremos matices nuevos en ella sin duda muy interesantes.Nunca conviene sacar las cosas fuera de contexto y para interpretar mejor las cosas es siempre bueno dar contexto a las mismas.

Hoy me apetecía escribir esto, no sólo para dar contexto, sino porque escribir es un buen método para evitar que las cosas se olviden.