Carteles de precampaña #T

No hay campaña sin carteles y en #T no vamos a ser menos. Para la precampaña hemos preparado dos carteles electorales en formatos DINA4 y DINA4 porque, a diferencia de otros grupos, en #T los carteles nos los imprimimos nosotros mismos.

En #T el slogan no es el mismo siempre (aquí no hay pensamiento único) sino que lo escoges tú mismo; cuando tengamos un buen número de slogans diferentes ya decidiremos cual nos gusta más pero tú siempre podrás usar el que prefieras.

Puedes descargar el modelo de cartel en los siguientes enlaces:

DINA3 http://labrigadatuitera.files.wordpress.com/2014/04/cartel-t-din-a31.doc

DINA4 http://labrigadatuitera.files.wordpress.com/2014/04/cartel-t-din-a4-word1.doc

¿Por qué usamos un código QR como imagen de campaña?

El código QR permite que las personas que vean el cartel puedan leerlo con su teléfono y sean dirigidos directamente a la página web de nuestro manifiesto.

¿Qué debo hacer con las plantillas?

Lo que quieras. Abre las plantillas, escribe el slogan de campaña que prefieras o que más te guste, imprímelo y colócalo donde te parezca bien hacerlo. Si tomas una foto y nos mandas el slogan que has escrito mejor que mejor.

Hasta siempre Presidente, fue un honor servir a tus órdenes

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Fotografía tomada para una campaña de JCDS que no llegó a realizarse.

El piloto automático

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Alguien preguntó a Draghi, el Presidente del Banco Central Europeo, al día siguiente de las últimas elecciones italianas, hace un año, si le preocupaba el resultado electoral. Su respuesta fue iluminadora:

“No hay razones para preocuparse de forma particular. Sea quien sea quien gobierne, en lo relativo a las grandes opciones existe un piloto automático que garantiza la ruta

Me gustaría saber desde cuando el gobierno democrático de los hombres está en manos de un piloto automático y, sobre todo, quién lo maneja.

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Cosas de Cádiz

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Cadiz nunca defrauda, créanme. El arte o la sorpresa aguardan en los lugares más inesperados a quienes saben mirar, oír o sentir. Como suena.

Hoy, como todos los años por carnaval, andaba yo por La Viña escuchando chirigotas ilegales y disfrutando de la creatividad inagotable de esta tierra; pero, ya sea porque me hago mayor o ya sea porque soplaba un levante más que frescachón que hacía desapacible la noche, he decidido volver a casa temprano: A eso de las 3:30 am.

No es fácil encontrar en Cádiz taxis en carnaval, pero he tenido suerte y he visto uno detenido rindiendo servicio en el Campo del Sur a la altura de Sagasta, así que me he apresurado a cogerlo.

Después de casi cinco horas escuchando chirigotas me ha llamado la atención que el taxista llevase puesta muy bajita en el coche música flamenca, le he pedido que subiese el volumen y el hombre (un joven con gorra de lana al estilo rastafari) lo ha hecho inmediatamente y con gusto.

-¿Soleá de Alcalá? (Le he preguntado)
-Sí (ha respondido él) e inmediatamente ha comenzado a «hacer compás» con notable virtuosismo sobre el volante.

-¿Le gusta a usted el carnaval? Me ha preguntado al cabo de un ratito
-Mucho (le he contestado) llevo 23 años viniendo a oír cantar a las ilegales por la calle.
-Pues mire, a mí nunca me ha apasionado, será que de tanto escuchar…
-Ya… (le he dicho) a usted le gustan otras cosas por lo que oigo, pero muchos flamencos disfrutan y cantan carnaval, recuerde a Chano Lobato o a Rancapino…
-Los flamencos de aquí, todos, (me ha dicho) han cantado carnaval… hasta el mismo Camarón.
-¿Hasta Camarón? (le he preguntado incrédulo) ¿De verdad?
-Hasta Camarón, se lo juro, puede usted preguntar. Pero yo soy de Jerez y me gustan más otras cosas… El Torta, El Capullo… ¿Sabe usted que yo he sido palmero de El Torta y de muchos otros cantaores?

Y ahí ha comenzado una larga conversación a taxi parado porque mi taxista, Manuel Vinaza, artista flamenco en su vida real, ha comenzado a enseñarme fotos de actuaciones suyas con los mejores artistas flamencos… Palmeando, dando «la pataita» por bulerías, en La Unión, en Dubai, en decenas de lugares y con decenas de buenos cantaores…

Me ha hablado de flamenco, de lo que le gusta y de lo que no («Cuando ha reconocido la Soleá de Alcalá he pensado que con usted se podía hablar»), de lo que ha hecho y de lo que iba a hacer, me ha dejado sus señas, nos hemos tomado una foto en el taxi y nos hemos despedido con la promesa de que iré a verle en cuanto actúe cerca de Cartagena.

Y ahora, antes de dormir escribo esto, para que no se me olviden los detalles de este encuentro en Cádiz, un lugar donde puedes encontrar arte y artistas en los lugares más insospechados. Porque Cádiz nunca defrauda y siempre te regala algo, aunque sea un ratito de charla con un artista.

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Déficit de vergüenza

Suelo decir a menudo que la crisis que nos aflige no se debe a un déficit financiero sino a un déficit de decencia. Nunca nadie me ha pedido que me explique -lo que me lleva a suponer que todos entienden lo que quiero decir- pero quizá no venga mal ampliar el concepto.

Ningún derecho ni ley sirve de nada si no existe un sistema judicial que permita defenderlo, por eso, antes que ninguna otra cosa, nuestra Constitución comienza diciendo aquello de

La Nación española, deseando establecer la justicia…

y coloca la Justicia en primer lugar porque, sin ella, proclamar derechos y libertades no sirve de nada.

Y sin embargo la clave esencial de la convivencia, la Justicia, agoniza en nuestro país víctima de todo tipo de estocadas y bajonazos y ya solo espera que alguien la apuntille para acabar definitivamente la farsa que estamos viviendo.

¿Alguien duda de que la crisis financiera se habría evitado si hubiésemos dispuesto de una justicia que hubiese controlado los desmanes de las entidades financieras?

¿Alguien duda de que la burbuja inmobiliaria y el caos urbanístico con la corrupción a él asociado se hubiesen impedido si hubiésemos dispuesto de una Justicia digna de ese nombre?

¿Alguien acaso duda de que toda la corrupción política no existiría si hubiésemos contado con una justicia independiente y eficaz?

No, creo que nadie lo duda, ni siquiera lo duda la mismísima Unión Europea que mira a nuestro estado con seria preocupación.

No es que tengamos una crisis financiera, inmobiliaria o política; lo que no tenemos es Justicia y, donde no hay justicia, la desvergüenza, la indecencia y la corrupción campan a sus anchas.

Sólo tenemos un trampantojo judicial que persigue ciudadanos individuales que cometen pequeños delitos pero que es absolutamente inútil para oponerse al crimen institucional organizado. Este crimen, el que destruye empleo, vidas e ilusiones de todos, no tiene más enemigo que la justicia y hoy por hoy esta última parece estar a punto de exhalar su último aliento.

No, la crisis no es financiera, el déficit no es de dinero, nuestro principal déficit es de vergüenza, decencia y Justicia y -si queremos sobrevivir como estado en el futuro- no nos quedará más remedio que darnos cuenta de esto y actuar en consecuencia, no con lamentos y protestas, sino con acciones concretas.

#Vamos Mueve #T

Empezando por el principio. #T

Las razones por las que un estado se dota de una constitución pueden ser diversas pero, en el caso de España, las primeras siete primeras palabras de su constitución dicen:

La Nación española, deseando establecer la justicia…

Y supongo que así debió ser en 1978 pero, por lo visto, en algún momento de entonces a acá olvidamos por qué y para qué nos dimos una constitución.

Sin justicia ningún derecho puede ser reclamado ni defendido y cuando la Justicia se vende o se restringe se venden y se restringen todos los demás derechos. Por eso estamos contra las tasas. Todos. Con #T.

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Los números de 2013

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2013 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 21.000 veces en 2013. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 8 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.

Compañeros

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Los abogados nos llamamos entre nosotros compañeros. Es una palabra bonita.

Derivada del latín cum-panis designa a aquel con quien se comparte el pan y está emparentada con otras palabras bellas provenientes todas del indoeuropeo «Kom» que transmite de la idea de «juntos, cerca, con…»

Hoy ha muerto el hijo de un compañero, tenía sólo diez años.

Y entre el dolor, la pena y la impotencia veo a las personas que están aquí con él, compartiendo la pena, compartiendo el dolor, acompañándole…

Compañero mío, compañero de todos. Abogado.

Padres de la patria

Hay imágenes que definen a la perfección el estado moral de un país. Este video de los diputados huyendo de su trabajo en el Congreso de una forma que ni el mismo Tejero hubiese soñado con lograr es un buen ejemplo.
Con uno de cada cuatro españoles parados quienes debieran trabajar por ellos huyen despavoridos ante la posibilidad de aguantar ni unos segundos más en su lugar de trabajo. No harán horas, ni minutos, ni segundos extras, su horror al trabajo es manifiesto y sólo muestran habilidades estimables a la hora de formular excusas cuando se les piden soluciones, a la hora de fabricar coartadas cuando se descubren sus enjuagues, o a la hora de justificar ingresos que han salido del sudor de la frente ajena o del trabajo de los demás.
Porque a la hora de hacer un solo esfuerzo extra pasa lo que ven en las imágenes del video.
Quizá la revolución política en España no venga de una manifestación o una barricada, quizá baste con pagarles a estos “soldados de la patria” lo que su trabajo vale o exigirles que trabajen lo que vale el dinero que se llevan de los bolsillos y el trabajo de todos. Hoy me he quedado estupefacto viendo este video. Creo que ilustra muy bien las razones de la postración de España. Véanlo.

#ICAMTasasNO

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Hay días que uno se siente bien y hay gente que a uno le hace sentir bien. Hoy ha sido un día de esos.
Sonia Gumpert, la decana del Colegio de Abogados de Madrid, me ha invitado a participar en una jornada sobre tasas judiciales en compañía de otros activistas anti-tasas en redes sociales. Carlos Carnicer, el presidente del Consejo General de la Abogacía, también ha asistido.
El salón de actos del Colegio de Abogados de Madrid estaba abarrotado e incluso bastantes personas se han quedado sin poder entrar.
Ver a tantos magníficos abogados escuchando y sintiendo que debían hacer algo contra esta tropelía es algo que reconforta. Yo poco les podía enseñar o decir pero notaba cariño y eso es mucho.
Y luego están Sonia y Carmen Pérez Andújar, dos abogadas que me hacen sentir cómodo y a gusto.
Sí, hay días que uno se siente bien y hay gente que a uno le hace sentir bien.

Podéis ver las jornadas íntegras aquí http://www.endirecto.ws/icam/ (podéis hacer avanzar el indicador de tiempo para ahorrar esperas innecesarias hasta aproximadamente el minuto 30)