Legislación y algoritmo genético | El blog de José Muelas

Legislación y algoritmo genético | El blog de José Muelas.

Un algoritmo genético (Wikipedia, en castellano) es una técnica informática que imita el funcionamiento de la evolución biológica para resolver problemas, buscando, combinando y optimizando soluciones, y produciendo innovación. Opera mediante simulación por ordenador, combinando aleatoriamente soluciones posibles a un problema, para producir diversidad, y seleccionando las soluciones más aptas, que se vuelven a recombinar y evaluar en sucesivas generaciones. La aptitud media de cada generación va creciendo, y al final, se obtiene una solución si no óptima, convergente con lo óptimo. Seguir leyendo «Legislación y algoritmo genético | El blog de José Muelas»

Cómo citar bibliografía

Declaración de intenciones

La finalidad de éste blog es almacenar contenidos que sirvan de base para la posterior confección de un libro sobre el origen de la Justicia. Buscaremos ése origen a la luz de los nuevos descubrimientos científicos en materia de biología evolutiva, neurociencia, psicología, sociobiología, antropología y cualquier otra rama de la ciencia. Religión y ficciones son los enemigos a batir.

Milladoiros: La Cruz de Ferro.

Entre las manifestaciones religiosas más llamativas del Camino de Santiago se encuentra la llamada «Cruz de Ferro».

Se alza esta cruz a cosa de un kilómetro del pueblo de Foncebadón, en el puerto del propio nombre, en el monte Irago, dando vista a las dos vertientes, la de Maragatería, que aquí termina, y la del Bierzo, que aquí comienza.

Los peregrinos que iban -y aún van- a Compostela dejaban -y aún dejan- una piedra sobre el montón inmenso de guijarros que por millares sirven de peana a la cruz.

Así pues, éste monumento está formado básicamente por el montón de piedras acumulados durante siglos por los peregrinos, y de entre ellos, emergiendo, un asta de madera coronada con una pequeña cruz de hierro.

Siguiendo a Luengo(1), la Cruz de Ferro tendría su origen en los llamados «Montes de Mercurio» de naturaleza celta, con los que los caminantes señalaban, mediante montoncitos de piedra, lugares estratégicos de los caminos y que luego se cristianizaron con cruces.

Yo no sé si la costumbre es celta o no pues, mi padre, que es de todo menos celta, me cuenta que, durante los años que -muy a su pesar- hubo de vivir en las montañas en la zona de Utiel-Requena, era muy seguida esta costumbre de señalar con montoncitos de piedras determinados lugares por motivos estratégicos o incluso piadosos (con ellos solían marcar los lugares donde alguien había encontrado la muerte).

Durante todo el Camino de Santiago los montoncitos de piedras (milladoiros) son abundantísimos y parece que esto de amontonar cantos es tan consustancial al caminante como las ampollas en los pies.

¿Por qué razón construyen los caminantes estos milladoiros?

He preguntado a muchos de ellos y casi todos carecen de ninguna explicación que darme (salvo en el caso, claro está, de la Cruz de Ferro en que justifican su conducta con la tradición), yo por mi parte tengo formuladas muchas hipótesis al respecto pero ninguna contrastada.

Según Cabal(2) y López de los Mozos(3), a Mercurio, en los caminos y a modo de sacrificio, se le amontonaban piedras, que eran refugio de los manes.

Y es que el origen de estos túmulos de piedras está junto a los caminos sirviendo para cubrir el cuerpo de los cadáveres: «Pero todos los muertos -seguimos a Cabal-, bajo el túmulo, reclamaban otros muertos, y se les ofrendaban sacrificios, aún en los tiempos históricos. En cada piedra del túmulo había además un espíritu, y añadir a estas piedras otras piedras, era añadir otro espíritu y responder a las ansias de cuantas vigilaban el sendero. Así, cada transeúnte, para evitar que los muertos le arrebatasen el suyo con alguna enfermedad, colocaba en el túmulo una piedra y aumentaba de este modo la muchedumbre de almas que había en él».

Muchos «memes» de naturaleza más menos religiosa, esotérica o espiritual se agolpan en torno a la Cruz de Ferro. Creencias como que cada viajero debe traer la piedra desde su lugar de origen o que el peso de dicha piedra debe ser proporcionado a la gravedad de los pecados cuyo perdón se busca, son repetidos sistemáticamente por los peregrinos. Tampoco faltan explicaciones legendarias como que en la Edad Media y para construir la catedral de Santiago se pidió a los peregrinos que llevasen piedras hasta Santiago… En fin, ritos, creencias, leyendas, rodean éste lugar, quizá uno de los más atractivos del Camino de Santiago.

(1)LUENGO, L.A., Los Maragatos. Su origen, su estirpe, sus modos. León, 1980, p. 130 y ss. Hace referencia a la «Cruz de Ferro» de Foncebadón (León). Otras referencias en VALIÑA, E., Caminos a Compostela. Guía. Vigo, 1971, pp. 66-67 y VV.AA., El Camino de Santiago. Confederación Española de Cajas de Ahorros. Barcelona, 1971, pp. 192-193.

(2) CABAL, C., «Mitología Ibérica», en Folklore y Costumbres de España, Tomo I. Barcelona, 1934

(3) LÓPEZ DE LOS MOZOS, J.R., «Una cruz caminera en las cercanías de Maranchón (Guadalajara): La «Cruz de Hierro». Posibles orígenesde éste tipo de cruces.» Actas del I Congreso Internacional de Caminería Hispánica. Tomo I, pp. 471-476

http://www.youtube.com/v/vtMKBOOC4Z8

Santo Domingo de la Calzada

Es ya la cuarta vez que salgo al Camino de Santiago, pero éste verano no ganaré la Compostela como en los años anteriores. Sea por la crisis o sea porque quienes hemos andado el Camino le hemos dado justa publicidad, la realidad es que éste año el número de peregrinos se ha multiplicado, lo que hace temer que, en Galicia, donde se incorporan multitud de «turigrinos», su número sea mayor aún. Me dicen que, a día de hoy, están entrando en Santiago más de 1.500 peregrinos diariamente lo que me lleva a preguntarme si no estará muriendo de éxito el Camino. La mayoría de los pueblos por los que pasamos carecen de los albergues necesarios para dar cobijo a esa riada aunque, gracias a iniciativas como la del Ayuntamiento de Santo Domingo y la Cofradía del Santo, se hayan ampliado bastantes albergues. El año que viene es Año Santo y, con tal motivo, el número de peregrinos se disparará aún más. Esperemos que éste tipo de inicitivas se multipliquen. De momento les dejo con un video que grabé en el  albergue de Santo Domingo con la impagable ayuda de un niño de 8 años que me sirvió de «cameraman».

http://www.youtube.com/v/-loD8Hz-uUE

Manta blues

Serían, según el atestado policial, las tres y media de la tarde de un día de enero de este año, cuando una pareja de la policía observó a un indocumentado con una manta en el suelo y diversos efectos sobre ella.

El indocumentado, según consta en el atestado, estaba llamando la atención de los viandantes con «la clara intención de dar salida a la mercancía referida».

A la vista de tales hechos -y de que probablemente no había nada mejor que hacer- los policías actuantes se acercaron al indocumentado de autos que, enfrascado como estaba en su tarea de «llamar la atención de los viandantes con la clara intención de dar salida a la mercancía referida», no se percató de la subrepticia llegada de los agentes hasta que los tuvo prácticamente encima.

Tras evaluar sumariamente la situación y a la vista de lo delicado de la misma, el indocumentado, olvidando el ánimo de lucro, abandonó la manta y los efectos que en ella portaba y optó por usar la estrategia que, en términos científico-policiales, suele denominarse como «salir de naja» o «najarse» y que, traducida al lenguaje vulgar, significa literalmente «apretar a correr» o, más precisamente, «salir cagando leches».

La fuerza actuante, movida por el celo en el cumplimiento de su deber, salió en persecución del indocumentado pero dos circunstancias frustraron inicialmente su intención: La primera que el indocumentado resultó ser un negro de unos dos metros de altura; la segunda que el negro corría a una velocidad tal que habría hecho palidecer de envidia al mismísimo Usain Bolt.

Los agentes, conscientes de la velocidad que desarrollaba el negro a pesar de estar indocumentado y carecer de permiso de residencia, optaron por llevar a cabo una maniobra envolvente aprovechando su superioridad numérica y así, mientras uno le perseguía sin demasiadas posibilidades de alcanzarlo, el otro solicitaba refuerzos y trataba de cerrarle el paso aprovechando la disposición de las calles y callejones por las que estaba escapando el interfecto.

Pero un interfecto como el de autos no es un interfecto cualquiera; el interfecto de nuestra historia no es un interfecto de chicha y nabo, no, el interfecto de nuestra historia es, como todos los interfectos que protgonizan estas historias, un interfecto de élite.

Para que se hagan una idea: Nuestro interfecto salió de Senegal andando para buscar trabajo y una vida mejor, atravesó tres o cuatro paises, un par de selvas y un desierto; apostó la vida a cara o cruz en una patera, jugó al ratón y al gato con la Guardia Civil en una playa de Almería y, finalmente, como hay que comer y más cornás da el hambre, acabó vendiendo los CD’s de unos sinvergüenzas por los mercadillos; para comer, mire usted señor abogado, porque cuando eres ilegal no puedes trabajar y si no puedes trabajar entonces ya todo da lo mismo; hagas lo que hagas, siempre, es ilegal; hasta trabajar, hasta vivir.

Por eso, esa tarde de enero, el interfecto de nuestra historia decidió que no le apetecía pasar el fin de semana en los calabozos de la comisaría de policía (y quien sabe si algunos meses más en la prisión) y, en lugar de entregarse, apretó a correr.

La persecución se desarrolló como en las mejores películas, con el interfecto trepando a los techos de las casas y tratando de huir por los tejados; pero en esta ocasión no tuvo suerte. Finalmente fue alcanzado por dos policías que afirman que el interfecto opuso fuerte resistencia consistente en empujones, agarrones y hasta puñetazos en el costado de uno de ellos. La resistencia acabó cuando nuestro interfecto fue derribado, engrilletado y detenido. Según la policía, claro.

Ahora el fiscal pide para el interfecto 3 años y 8 meses de prisión, multa de 15 meses (que seran siete meses y medio más de prisión si, como parece, el acusado no la puede pagar) y accesorias por dos delitos, uno contra la propiedad intelectual y otro de atentado.

En fin…

La nota simpática en todo éste asunto la ponen asociaciones defensoras de la justicia y el bien común como la SGAE que,como no podía ser menos, ha reclamado que el interfecto pague los dinerillos que pudieran corresponderle.

Historias viejas: José Muelas por Francisco Umbral

Ha pasado tanto tiempo que ya casi no me reconozco. Adolfo Suárez había dimitido tras unos malos resultados electorales y trataba de dirigir desde la sombra su sucesión al frente de CDS. Corría el mes de septiembre del lejano 1991 cuando pugnaban por sucederle al frente del partido diversas facciones. El sector oficialista, aparentemente apoyado por él, tenía como líderes a Raúl Morodo (viejo compañero de Tierno Galván en el PSP), José Ramón Caso, Rosa Posada… Los sectores más críticos estaban liderados por Rafael Calvo Ortega (las inolvidables ojeras de la UCD), Antoni Fernández Teixido, Rafael Arias Salgado (que abandonó el partido tras éste congreso para ir al PP y ser ministro con Aznar)…

Yo notaba que, de continuar las cosas como iban, me iba a quedar sin partido y sentía que debía hacer algo… por eso, para quejarme y contar mi verdad, presenté en el Congreso del Partido una enmienda a la totalidad con la seguridad de que sería derrotada. Pero no fue así.

Las bases se rebelaron contra el aparato y, de forma increíble -para mí más que para nadie- gané la votación en el Congreso. El revuelo mediático que se produjo después me dejó anonadado, periódicos, cadenas de televisión, radios y revistas pugnaban por entrevistarme y los editorialistas comenzaron a opinar sobre el inesperado asunto…

Yo me volví a Cartagena (en realidad mis principales preocupaciones en aquel momento no eran las políticas sino casarme y hacer funcionar el despacho de abogados que había abierto con mi entonces novia) y, por la mañana, recibí una llamada de Ángel Montiel, periodista, que me dijo «¿Habrás colgado el artículo a los pies de la cama, no?».

Me quedé perplejo pues no sabía a qué artículo se refería y él me explicó que Francisco Umbral me había dedicado a mí su columna en el diario «El Mundo». No me costó mucho conseguirla.

Francisco Umbral, a quien no conocí nunca en persona, ni había escuchado mi discurso, ni había leído mi ponencia ni, desde luego, estaba dispuesto a permitir que la realidad le estropease una buena columna; de forma que escribió lo que, a continuación, pueden ver…

Ordenando los papeles han salido muchos viejos periódicos y, entre ellos, el artículo de Francisco Umbral titulado «José Muelas» (caramba, como yo)

José Muelas por Francisco Umbral
José Muelas por Francisco Umbral

IV Jornadas de Consumo y Nuevas Tecnologías

El Ayuntamiento de Cartagena y la Universidad Politécnica de esta ciudad celebran esta semana las IV Jornadas de Consumo y Nuevas Tecnologías que organiza con mano sabia el Dr. Juan Luis Pedreño Molina del Departamento de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la Universidad Politécnica de Cartagena.

Esta tarde, a las 7,  me toca conferenciar sobre los aspectos legales del Comercio Electrónico, tarea que se me ha encomendado principalmente por mi trabajo en el programa ELEAS de la Unión Europea en 2002 como experto español en comercio electrónico.

Necesariamente debo agradecer a los organizadores su invitación y, para cumplir con la promesa que he hecho a los asistentes, a continuación les ofrezco una copia de la presentación empleada, así como los principales textos legales que he manejado: Seguir leyendo «IV Jornadas de Consumo y Nuevas Tecnologías»

Historias viejas: La Batalla de Murcia 1989-1990

Éste Domingo he estado revolviendo entre las fotos antiguas y he encontrado esta que me ha traído buenos recuerdos.

Muy poco tiempo después de colegiarme y debido a incomprensibles carambolas del azar me encontré inmerso en la batalla judicial que siguió a las Elecciones Generales de 1989 y que, a la postre, habría de determinar si el PSOE perdería la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados o si se produciría un empate 175 a 175 entre éste partido y el resto de las formaciones políticas.

La batalla por el noveno escaño de Murcia. Elecciones Generales 1989
La batalla por el noveno escaño de Murcia. Elecciones Generales 1989

La fotografía recoge el momento en que la Sala de lo Contencioso de Murcia dio lectura a la Sentencia en riguroso directo en el Telediario de las tres de la tarde (no recuerdo ningún otro caso en que se haya leído una sentencia en directo en el telediario). Yo soy el tercero de los abogados que están sentados (tengo la barbilla apoyada en la mano) y entre los asistentes a la lectura podemos ver muchas caras conocidas de jueces, magistrados y políticos. Los periodistas están literalmente tirados en el suelo de los estrados.

Nuestra tarea en éste procedimiento era tratar de evitar que las elecciones se repitieran en Murcia, para mi sorpresa la Sala de lo Contencioso decidió en contra de nuestros intereses: las elecciones habrían de repetirse en Murcia. Afortunadamente mi formación ganó el posterior recurso de amparo.

Veinte años después me sigue sorprendiendo el que yo me jugase una mayoría absoluta en un procedimiento Contencioso Electoral cuando, por aquel entonces, apenas había realizado unos pocos juicios de faltas.

Parábolas

La semana santa es tiempo propicio para las procesiones, las películas de romanos y las reflexiones evangélicas; como tengo poco tiempo para escribir les dejo con una de las citas evangélicas que, desde niño, más me han llamado la atención.

Los curas, desde pequeño, me inculcaron que Jesús hablaba en parábolas para ser entendido por la gente sencilla, y creo que en más de una clase le pregunté a alguno de esos curas que me explicasen entonces el sentido de los siguientes versículos. Ninguno me dio una explicación convincente; si ustedes la conocen, se agradecerá el comentario: Seguir leyendo «Parábolas»