El Yuan que se nos viene

El Yuan que se nos viene

Leo, desde hace ya tiempo, con horror que China está a punto de lanzar su moneda digital de banco central (CBDC son sus siglas en inglés) y me invaden oscuros pensamientos pues el Yuan Digital (así se llama esa moneda) puede convertirse en una de las más odiosas herramientas totalitarias de que pueda disponer un estado dictatorial. Imagine usted un mundo donde, hasta la última de sus monedas esté controlada por el gobierno, donde este pueda decidir cuánto valen sus monedas, pueda expropiárselas, transferirlas sin su consentimiento o cobrarse directamente impuestos contra su voluntad. El estado, además, sabrá en qué gasta usted hasta el último céntimo y puede dejarle sin capacidad de gasto en determinadas mercaderías a su antojo.

Si el estado controla el dinero, si los pagos anónimos no son posibles, habremos instaurado una nueva forma de dictadura, dictadura contra la cual se crearon las monedas digitales pero que, como siempre, crearon una nueva tecnología que, pensada para la libertad y la democracia, los estados pueden usar con finalidades totalitarias y de control.

China y su Yuan Digital están ya en la rampa de lanzamiento mientras Europa y USA marchan con notable retraso. Si estas dos últimas potencias copian el modelo chino la democracia y la libertad estarán en peligro en todo el mundo; si, por el contrario, entienden la filosofía descentralizadora y democrática que anima las criptomonedas, fundadas en tecnologías de libro mayor distribuido y descentralización, la humanidad puede experimentar un salto cuántico en términos de libertad, democracia y eficacia económica.

Yo sé que esto que escribo a muchos les sonará a chino (como el Yuan), que otros me repetirán viejos sonsonetes, pero créanme si les digo que en este momento no se trata de hablar de si criptomonedas sí o no, porque criptomonedas va a haber, aunque solo sea el Yuan Chino, se trata de saber cómo queremos que funcionen esas criptomonedas.

Nos jugamos la libertad en ello.