Un color especial

Un color especial

Que Sevilla tiene un color especial es una afirmación hasta cierto punto errónea pues lo que tiene Sevilla son colores especiales, de hecho tanto el amarillo albero como el rojo, que ejercen de colores decorativos de la ciudad junto con el blanco, están debidamente definidos en Pantone, CMYK, RGB, RAL y cualquier sistema de clasificación de colores que usted elija.

Pero, que Sevilla tenga colores especiales, no empece para que haya una ciudad que sí que tenga UN color especial: Salamanca.

Salamanca es una ciudad dorada gracias a que su casco antiguo, e incluso buena parte del moderno, están construídos con la llamada “Piedra de Villamayor”, un pueblo situado a poco más de cinco kilómetros de Salamanca. Con ella está construida la Universidad, las catedrales (vieja y nueva), la Plaza Mayor y la práctica totalidad de los edificios que están en el casco antiguo de forma que, cuando amanece o atardece (esa hora que los fotógrafos llaman la”hora dorada”), Salamanca luce radiante con su color especial.

Me hubiese gustado cruzar el puente romano e irme más allá del Tormes para tomar la clásica fotografía de Salamanca al atardecer, pero no viajo solo y no podré darme ese gusto, al menos por estaa vez.

No pasa nada, desde dentro la ciudad sigue siendo maravillosa.