Buenos como las ratas

rata

En 1959 el psicólogo norteamericano Russell Church entrenó a un grupo de ratas para que obtuviesen su alimento accionando una palanca que colocó en su jaula, palanca que, a su vez, accionaba un mecanismo que le dispensaba a la rata que lo accionaba una razonable cantidad de comida. Las ratas aprendieron pronto la técnica de accionar la palanca para obtener comida y así lo hicieron durante un cierto período de tiempo.

Posteriormente Russell Church instaló un dispositivo mediante el cual, cada vez que una rata accionaba la palanca de su jaula, no sólo recibía comida sino que, además, provocaba una dolorosa descarga eléctrica a la rata que vivía en la jaula de al lado. En efecto, el suelo de las jaulas estaba hecho de una rejilla de metal que, cuando se accionaba la palanca de la jaula de al lado, suministraba una descarga eléctrica a la ocupante de la jaula fuera cual fuera el lugar de la jaula en que estuviese. Ni que decir tiene que ambas ratas, la que accionaba la palanca y la que recibía la descarga, se veían perfectamente pues estaban en jaulas contiguas.

Lo que ocurrió a continuación fue sorprendente. Seguir leyendo “Buenos como las ratas”

¿Tienen los animales sentido de la justicia?

chimpancé

El 26 de mayo pasado la versión electrónica del Daily Mail publicaba un artículo sobre las investigaciones del doctor Marc Bekoff, doctor en etología y experto en conducta animal que trabaja actualmente en la Universidad de Colorado. Sus investigaciones versaban sobre la existencia de conductas morales en los animales. No me resisto a traducirles el artículo aunque, si lo desean, pueden consultarlo en su versión original aquí.

El texto de la noticia dice, más o menos, lo que sigue:

Según nuevas investigaciones realizadas los animales tienen sentido de la moral y pueden distinguir lo correcto de lo incorrecto. Especies que van desde los ratones a los lobos se rigen por códigos de conducta similares a los de los seres humanos, dicen estos etólogos.

Hasta hace poco se creía que los seres humanos eran la única especie capaz de experimentar emociones complejas. Sin embargo, el profesor Marc Bekoff, de la Universidad de Colorado, considera que la moralidad “equipa” el cerebro de todos los mamíferos. Esta moralidad suministra el “pegamento social” que permite a animales a menudo agresivos y competitivos vivir juntos en grupos, dijo. Seguir leyendo “¿Tienen los animales sentido de la justicia?”

¿Los pobres son honestos y los ricos son tramposos?

Richard Dawkins en su libro “El Gen Egoista“, (Salvat Editores, S.A., Barcelona, 1993) plantea a menudo interesantes juegos destinados a explicar cómo el altruismo puede emerger en ambientes absolutamente ajenos al mismo, cuestión esta de la que nos hemos ocupado en otros post de éste blog. Entre estos juegos me resulta particularmente sugerente el que se contiene en la página 210 y siguientes de la edición reseñada y que, por no contar yo lo que él cuenta mejor, dice así: Seguir leyendo “¿Los pobres son honestos y los ricos son tramposos?”

La paradoja de los mayas

Uno de los métodos de investigación utilizados por Marc Hauser es plantear dilemas a las personas a fin de investigar sus criterios morales y una de las conclusiones más evidentes es que, en general, a las personas entrevistadas parecen merecerles un mayor reproche moral las conductas realizadas por acción que las realizadas por omisión. Así, en el caso de la eutanasia, en general no parece tan censurable dejar morir a un enfermo desconectándole de las máquinas que le mantienen vivo que ayudarle activamente a morir aun cuando el resultado final sea el mismo: la muerte del paciente.

Nuestros códigos legales, igualmente, sancionan con mayor dureza el daño causado activamente que el daño que permitimos, por inacción, que ocurra. Es el caso, en España, del delito de omisión del deber de socorro.

No parece extraño que el ser humano tenga esa percepción de que las conductas activas son más censurables que las omisivas, pues, si bien lo pensamos, en cada minuto de nuestra vida ocurren en el mundo una infinidad de injusticias que no hacemos nada o casi nada por remediar.

Un caso paradójico frente a éste critero moral habitual es el de los indios mayas

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Crisis, fenómenos anticíclicos o porqué es bueno ser diferente

Esta semana, en plena crisis económica, Rodrigo Rato ha lanzado un mensaje de relativa confianza en la solidez de nuestro sistema bancario; el expresidente del Fondo Monetario Internacional ha señalado que determinadas peculiaridades de nuestro sistema bancario lo hacen menos vulnerable a la crisis que a otros sistemas bancarios de nuestro entorno. El señor Rato,  concretamente, ha afirmado que:

“España cuenta con elementos anticíclicos, como las reservas impuestas a los bancos a finales de los ’90, que son la base de la solidez del sistema financiero español”.

El que la diversidad ofrezca ventajas no es nada nuevo. Si todos los seres humanos fuésemos biológicamente idénticos y no presentásemos diferencias, hace tiempo que habríamos sucumbido como especie ante la primera pandemia. Del mismo modo, si los virus no mutasen, hace tiempo que habríamos acabado con la gripe gracias a las vacunas ya inventadas, pero los virus, aunque les cueste creerlo a los creacionistas que niegan la teoría de la evolución, tienen la manía de mutar, de cambiar, y esto los hace mucho más resistentes a los medicamentos humanos. Seguir leyendo “Crisis, fenómenos anticíclicos o porqué es bueno ser diferente”

Justicia, evolución y teoría de juegos (I): El dilema del prisionero.

Hará unos dos meses manifesté en otro post de éste blog que veía más vinculados los principios de justicia a la teoría de juegos y a la evolución que a fantasmales instancias sobrenaturales o principios eternos. Como algún compañero jurista me ha hecho notar que afirmar cosas tan graves sin aportar el más mínimo razonamiento puede parecer una frivolidad, es por lo que creo que ha llegado ya el momento de dedicar una serie de post a justificar tal afirmación.

Para que lo que voy a exponer (que la justicia es un producto de la evolución y la teoría de juegos) sea comprendido, es preciso antes, siquiera sea de forma somera, exponer qué son la teoría de la evolución y la teoría de juegos. No lo haré respecto de la teoría de la evolución pues, aunque sea superficialmente, es de sobra conocida. Sí lo haré respecto de la teoría de juegos ya que, en conversaciones con otros juristas, he detectado que es para ellos una absoluta desconocida. A explicar de forma somera qué es la teoría de juegos y un ejemplo clásico de la misma, va destinado éste post. Seguir leyendo “Justicia, evolución y teoría de juegos (I): El dilema del prisionero.”