Canciones para morir

Siempre me ha intrigado por qué los hombres cantan en las guerras y, sobre todo, qué cantan. Uno entiende que cantar da ánimos o estimula la combatividad pero no son esas canciones las que me interesan, las que me interesan son otras.

Me interesan las canciones que narran los secretos íntimos de esos jóvenes que van a la guerra probablemente a morir por algo que no entienden bien; canciones de jóvenes separados de sus novias que añoran abrazos bajo las farolas (Lilí Marlen) o que esperan volver a ver algún día a esa chica a la que dijeron adiós para ir a la guerra (we’ll meet again); canciones que celebran la vida en la imagen de esa joven licenciosa que rechaza las proposiciones de matrimonio de un oficial porque, al fin y al cabo, tiene un regimiento entero para ella sola (La Madelon) o esas canciones que, simplemente, hacen que un enebro sea la imagen de todas las cosas (Kalinka).

De entre ellas me atrae de forma especial “Wenn die soldaten“, una canción alemana de la II Guerra Mundial que fue extremadamente popular entre los soldados de la Wehrmacht y que contaba cómo, cuando los soldados llegaban a un pueblo, las chicas abrían sus ventanas atraídas por algo que la letra no acababa de explicar bien pero que no es difícil imaginar. ¿Por qué? Bueno… Ya saben… Por esas cosas… (Traducción libre)

La canción lo cuenta así, todos entendemos qué atrae a las chicas pero la canción, pudorosamente, lo oculta. La canción avanza y explotan bombas y granadas, mueren soldados y las chicas lloran, ¿por qué?, para qué explicarlo, bueno… ya saben… por esas cosas…

Finalmente los chicos vuelven de la guerra pero tristemente se encuentran a todas sus chicas ya casadas ¿y por qué? Bueno… A la canción no le parece necesario explicarlo tampoco… Ya saben… Por esas cosas…

Me sorprende que la canción no fuese censurada por los jerarcas nazis, habla de un asunto demasiado humano: unos soldados que mueren por algo que no acaban de saber… (Bueno… Sí… Por esas cosas…). Esto no debería haber sido del agrado de los jerarcas que los mandaban a la muerte, pero, increíblemente, fue muy popular.

Wenn die soldaten, en forma de marcha, quedó fuertemente asociada a los ejércitos del III Reich; sin embargo fue grabada en disco tras la guerra por Marlene Dietrich, alemana pero férrea antinazi, en un disco llamado “Das ist Berlín” en el que recuperaba algunas canciones de soldados alemanes, les quitaba su uniforme militar y les devolvía el sentido humano que las animaba. ¿Y por qué lo hizo Marlene? No lo sé bien, o quizá sí… Bueno… Ya saben… Por esas cosas…

La versión militar de la canción pueden oírla al final del video, pero, francamente, les recomiendo la versión de Marlene.

Pórpora y Cartagena

Ya estamos en verano hablemos de música de Semana Santa. Mucho se ha hablado sobre la posible autoría de Niccola Pórpora de nuestras marchas cartageneras de granaderos y judíos. Yo no diré nada; sólo escucha esta cantata de Pórpora “Or che d’orrido verno” y luego, si quieres, hablamos. http://youtu.be/LF4iZCj0FI8

Munir Bashir

Tuve la suerte de conocer a Munir Bashir hace muchos, muchos, años. Fue una cena inolvidable en el Corral de José Luis (Murcia); él tocó mi laud (¡ostras!) y me dejó por unos segundos tocar el suyo (¡reostras!)… iraquí nacido en Mosul fue una figura mundial que, además de su reconocido virtuosismo con el laud, desempeñó altas funciones en diversos organismos internacionales; tras la primera guerra del golfo abandonó Irak y falleció en 1997 en Budapest. La noche en que le conocí fue una noche de suerte.

Ahora toco el bajo pero, hace unos meses, volví a comprar un laud de segunda mano (el mío antiguo debe andar por algún lugar de Santiago) y el recuerdo de Munir Bashir vino a mi mente. Les dejo con un video suyo.

http://www.youtube.com/v/A3G7VW1RMks

Pensamiento topológico y piratería

Como escribí en un artículo anterior, una aproximación topológica a las cuestiones más habituales en la red, como son la copia y/o distribuición ilegal de productos multimedia puede revelarnos nuevos e interesantes aspectos de la cuestión, y a ello quisiera dedicar, siquiera sea muy brevemente, éste post.

Aproximémonos de forma topológica, por ejemplo, a la red tradicional de distribución de música: La productora nacional o inernacional distribuía desde unas pocas ubicaciones su producto a otra serie de sedes o subsedes que, a su vez, lo distribuían a tiendas que vendían al público en general. Dado que éste carecía de medios eficaces para distribuirlo a su vez (la tecnología para hacer copias de calidad no estaba al alcance del consumidor y no disponía de redes de distribución) la topología de la red presentaba en aquel momento un aspecto básicamente centralizado. En aquel entorno la capacidad de distribución de los consumidores era poca y, por ello, los controles que el propietario de la información ejercía sobre los mismos era pequeña. Seguir leyendo “Pensamiento topológico y piratería”