Lejas y cascarujas

Ahora está de moda hacer chuflas de Murcia en los medios de comunicación. A muchos de mis paisanos de Cartagena la cosa les hace gracia porque sienten que no va con ellos y atañe sólo a nuestros vecinos del norte; pero a mí, la cosita de la chufla, no es que no me haga gracia, es que, sinceramente, no se la encuentro por ningún lado. Me explico.

La mitad de las «gracias» que oigo hacer sobre Murcia a los ¿humoristas? profesionales de la radio y la televisión son o bien falsas o bien fundadas sobre defectos o faltas compartidas con el resto de regiones de España. La otra mitad de las «gracietas» que hacen simplemente acreditan a estos chistosos de acémilas y les diputan por analfabestias microfonados.

Una de las majaderías más repetidas por estos zotes es que «en Murcia se habla mal» o que «a los murcianos no se les entiende». Y es verdad que quizá ellos no les entiendan pero eso no es culpa de los murcianos sino de la anemia cultural de estos figuras y no es la primera vez que me pasa que algún listo de estos me corrige cuando empleo una palabra común en esta zona porque él, simplemente, no la conoce y la reputa incorrecta.

Si vive usted en la Región de Murcia o alrededores (de la Vega Baja a Almería y de Águilas hasta casi Albacete, lo que yo llamo la tierra «del limón escurrido» o del «llimó escorregut») prueben a utilizar la palabra «leja» fuera de nuestro área y observen la estupefacción que produce. Si, para acompañar la cerveza, por ejemplo, le pide usted a un camarero de Madrid «un poco de cascaruja de esa que está en aquella leja» el camarero, salvo que sea oriundo de Totana, le mirará como quien mira un texto sumerio escrito en caracteres cuneiformes.

Si son de esta zona no necesito explicarles el significado de la palabra «leja» (Del ant. lejar ‘dejar’, y este del lat. laxāre ‘aflojar’) y, si no son de esta zona o simplemente no la conocen, no me dejan otra opción que recomendarles que estudien, porque es palabra correctísima y la pueden encontrar en el diccionario desde hace mucho. Lo que no deben hacer es pensar que esa palabra que ustedes desconocen es incorrecta —y esta recomendación que les hago es válida para cuando oigan una palabra que desconozcan la diga un murciano, un andaluz, un aragonés o un filipino— pues lo más normal es que sea usted quien va falto de léxico y no su interlocutor. La humildad es condición necesaria para aprender y por eso, aunque sea usted natural de Valladolid o de San Millán de la Cogolla, tiéntese la ropa dos veces antes de criticar a nadie por las palabras que usa.

El diccionario de la Real Academia Española recoge multitud de palabras especialmente usadas en determinadas regiones o áreas geográficas y las señala con su correspondiente marca lexicográfica. Atendiendo a dichas marcas podremos comprobar que 696 palabras del diccionario de la lengua española tienen la marca lexicográfica de Andalucía, 661 la de Aragón y así hasta llegar a Murcia que, con 238 es la sexta área geográfica española que más palabras aporta al diccionario. Y eso lo sé porque esta mañana, escarcuñando las marcas lexicográficas del diccionario de la Real Academia, se me ha ocurrido tabular cuantas palabras aportaba cada área geográfica al diccionario y me ha salido esta tabla que, con gusto, comparto con ustedes por si le encuentran alguna utilidad. A mí, de momento, me ha servido para escribir este post.

Zonas Palabras
México 2484
Honduras 1979
Cuba 1892
Argentina 1884
Chile 1554
Uruguay 1531
Venezuela 1482
El Salvador 1466
Colombia 1285
Nicaragua 1015
América 1001
Ecuador 975
Bolivia 901
Costa Rica 835
Perú 822
Andalucía 696
Aragón 661
Salamanca 506
Guatemala 451
Puerto Rico 414
Paraguay 326
América Central 306
Rep. Dominicana 259
Asturias 245
América meridional 241
Álava 239
Murcia 238
Cantabria 225
Panamá 224
León 202
España 177
Canarias 150
La Rioja 107
Antillas 106
Zamora 95
Filipinas 88
Extremadura 85
Palencia 83
Huesca 80
Navarra 74
Burgos 71
Galicia 63
Valladolid 52
Albacete 43
Vizcaya 32
Segovia 30
Castilla-La Mancha 29
Cuenca 28
Usado en Salamanca 28
Usado en América 26
País Vasco 25
Granada 23
Málaga 22
Ávila 22
Teruel 21
Córdoba 21
Sevilla 18
Soria 17
Jaén 16
Cádiz 16
Valencia 15
Guadalajara 15
Área del Río de la Plata 15
Cáceres 14
Badajoz 13
Usado en Andalucía 12
Almería 11
Toledo 10
Cataluña 10
Área de los Andes 9
En Aragón usado como rural 9
Usado en Burgos 8
Zaragoza 7
Usado en Colombia 6
Huelva 6
Usado más en Andalucía 6
Área del Caribe 6
Usado en Aragón 5
Usado en Chile 5
Castilla 5
Usado en Ecuador 5

Proto-lenguajes y proto-religiones

Noé según "El maestro francés"(Französischer Meister). Magyar Szépművészeti Múzeum, Budapest. c.1675.
Noé según "El maestro francés"(Französischer Meister). Magyar Szépművészeti Múzeum, Budapest. c.1675.

Fue más o menos en el siglo XVIII cuando los hombres se dieron cuenta del gran parecido que guardaban entre sí muchas palabras usadas en los más diversos idiomas desde las costas de Irlanda hasta el subcontinente indio. Tal coincidencia les llevó a sospechar que todos los idiomas que presentaban esas semejanzas debían provenir de un único idioma que la humanidad habría hablado en algún momento del pasado remoto.

Con ese convencimiento un buen número de personas se dedicó a investigar la historia de las palabras que presentaban semejanzas en los diferentes idiomas y, gracias a ello, se pudo establecer que todos los idiomas del mundo provenían de unas pocas proto-lenguas que fueron clasificadas y nombradas. Gracias a ese estudio se pudo determinar de qué forma habían evolucionando las palabras en cada una de las lenguas derivadas de la proto-lengua madre y, lo que es más asombroso, al fijarse los métodos de evolución de las palabras, pudo andarse el camino inverso y reconstruir la protolengua perdida de forma que algunos de estos sabios se sintieron tentados a escribir textos en la protolengua así reconstruída.

August Schleicher en 1868 fue el primer académico que compuso un texto en protoindoeuropeo; el texto, una fábula, se titula Avis akvāsas ka (‘la oveja y los caballos’).

Pero no fue Schleicher el único que se sintió tentado para escribir textos en el antiguo idioma protoindoeropeo, otros científicos encararon el mismo reto y, por lo que a mí respecta, particularmente interesante me resulta el intento de traducir a protoindoeuropeo el relato “El rey y el dios” (en idioma protoindoeuropeo: rēḱs deiwos-kʷe). Seguir leyendo “Proto-lenguajes y proto-religiones”